Viernes, 17 de agosto de 2018

Llega Javier Cacho con 'Nansen, maestro de la exploración polar'

Para su autor, “Nansen es todo un ejemplo de dignidad y generosidad. Y sobre todo, destaca la aventura de esos fabulosos programas humanitarios que llevó a cabo”
Javier Cacho estará este miércoles en Letras Corsarias para presentar su último libro

Hablar con Javier Cacho es hacerlo con un sabio de biografía apabullante, sencillo y encantador, que sin quitarle importancia a aventuras que nos parecen inalcanzables, nos dice que si quisiéramos y lo intentáramos también podríamos…  Es esa persona con la que una se iría a ciegas a la Antártida porque sabemos (los que hemos leído sus libros) que controla todo lo que es controlable, (hablando de naturaleza). Un hombre que además de sus múltiples actividades, saca tiempo para dejarnos unos libros espléndidos en los que perdernos y descubrir lo que parecen milagros. Nansen el gran héroe nacional noruego y un referente en la Europa de las primeras décadas del siglo XX, es el protagonista de su último libro. Una joya.

Amundsen ,Scott,  Shackleton… parecía lógico y necesario rescatar a Nansen, un tipo absolutamente fascinante.

Sí, era necesario sacar a Nansen del olvido. De todos los anteriores se han escrito muchos libros, pero Nansen había quedado ahí, en una especie de limbo, donde sólo los especialistas le conocían. Había que traerlo de nuevo a nuestros días, para que nos sirviese de ejemplo.

Para los no iniciados quien era Nansen y qué significó en la historia no solo de la exploración polar, sino en toda su época.

Nansen es el gran héroe nacional noruego y un referente en la Europa de las primeras décadas del siglo XX. Fue el primero en atravesar Groenlandia; diseño un barco para que soportase la presión de los hielos y con él desafío durante tres años el Ártico escribiendo una de las historia más impresionantes de la exploración polar; fue un científico de talento; una persona implicada con su país y, en los últimos años de su vida se comprometió en la defensa de los desheredados, aquellos cientos de miles de refugiados que había dejado la Gran Guerra. Nansen fue uno de los grandes hombres de su época.

Una se pregunta de qué pasta estaban hechos estos hombres.

Estaban hechos de la misma que nosotros, exactamente la misma, pero ellos se habían propuesto un objetivo en la vida y estaban dispuestos a luchar todo lo que fuera necesario, hasta el límite de sus fuerzas, por vencer todos los obstáculos…. hasta alcanzarlo.

Qué diferencia a Nansen de los otros grandes de la exploración polar que usted ya ha documentado en sus libros anteriores:  Amundsen, Scott y  Shackleton.

Que Nansen era científico, sentía una curiosidad insaciable por descubrir las leyes que rigen los fenómenos físicos de la naturaleza. En sus exploraciones no pretende únicamente lograr records, sino también dar una explicación científica a los movimientos del hielo, a las corrientes marinas, al clima, al comportamiento de los animales… hace ciencia.

Cuenta en su libro la preparación de la expedición, todo minuciosamente, y deja claro que solo la constancia, la austeridad, el rigor te llevaran a la meta, son valores que hoy no parecen muy de moda.

Pues sí, no parece que nos sintamos muy atraídos por esos valores, al menos de forma general. Pero han sido y son la clave para hacer algo grande con nuestras vidas. Si no los incorporamos nos convertiremos en personas mediocres, del montón; seremos esa “masa” que otros dirigirán en la dirección que más les convenga.

Y para los que aún no se han acercado al libro cómo se preparaba una expedición entonces.

Pues más o menos como las expediciones de hoy en día, con mucho esfuerzo, tratando de planificarlo y preverlo todo. Ya se encargará la naturaleza de presentarnos imprevistos que desbaraten nuestros planes (risas).

Y al mismo tiempo llama la atención la infinita generosidad de este hombre

Sí, supo anteponer los intereses de su país y de su pueblo a sus legítimas ambiciones personales. Nunca puso “zancadillas” a los demás exploradores, que siempre encontraron en él el consejo adecuado e incluso el dinero (que sacaba del destinado a su familia) para llevar a cabo sus propias expediciones. Todo un ejemplo de dignidad y generosidad.

Podría haber sido Ramón y Cajal (él lo piensa cuando le dan el Nobel a Cajal) o quién hubiera querido y se decidió por la aventura y por otras muchas cosas.

Siempre se decidió por la aventura, porque la investigación científica también es una aventura. Como lo fue emprender las tareas que le pedía su país, como cuando fue embajador en Londres. Y sobre todo, al menos para mí, destaca la aventura de emprender esos fabulosos programas humanitarios que llevo a cabo.

Otra cosa que me llama la atención es la profunda curiosidad por todo, no conformarse con nada, nada le es ajeno, caza, monta a caballo, sabe de barcos, sabe de océanos, de corrientes… pero sabe también de política, se implica en todos los conflictos, ayuda… qué ha pasado para que ellos tuvieran tanto tiempo y nosotros nada, a mí me ha dado una envidia tremenda.

Bueno, la vida que nos ha tocado vivir es muy diferente a la suya. Toda esta sobreinformación y sobrecomunicación, que tiene su parte buena, también tiene su lado oscuro: nos ocupa mucho tiempo. La única forma de hacer “cosas” es no perder de vista nuestro objetivo y, en consecuencia, establecer prioridades. Ellos, y especialmente Nansen, hicieron lo mismo.

Para alguien como usted que fue miembro de la Primera Expedición Científica Española a la Antártida en 1986 y después… Ha participado en varias campañas de investigación en la Antártida y en tres ocasiones ha sido jefe de la base antártica española Juan Carlos I, estudiar la vida de estos hombres y contarla, debe ser como intercambiar conocimientos entre colegas.

Bueno, no exactamente colegas (risas) ellos son los más grandes. Pero cuando te vas documentando sobre sus vidas, como el proceso lleva años, y como necesitas hacerlo en profundidad, terminas por llegar a tal intimidad con ellos que les sientes como amigos. Eso te permite comprender sus motivaciones, sufrir con sus aflicciones y compartir sus alegrías. Consigues una relación muy especial con ellos.

En su biografía leo físico, científico y escritor, ¿lo de explorador… no se atreve a ponerlo?

No, no por supuesto que no. Valoro mucho ese término como para mancillarlo considerándome uno de ellos. En lo único en lo que me considero “explorador” es de ese viaje por sus vidas, ahí si es necesario explorar y mucho, más de lo que se piensa.

Defínanos o píntenos La Antártida, el Ártico, los Polos, que los profanos podamos hacernos una idea aproximada, desde la palabra de quien sabe de esto, desde el corazón defínanos esos espacios, que imaginamos blancos y silenciosos.

No es sencillo en unas líneas, pero me atrevería a decir que son lugares donde…. uno se siente.

Porque para estar allí ha tenido que desprenderse de todo esas capas de convencionalismos, de apariencias, de engaños con que nos hemos ido cubriendo a lo largo de nuestra vida. Esas regiones te desnudan el alma y te enfrentan a tu auténtico ser. Y dejemos para los poetas una descripción más lírica y plástica de aquellos paisajes (risas).

Y qué pensarían estos exploradores de  esta carrera un poco loca de conseguir tropecientos ochomiles o preparar casi excursiones turísticas al Himalaya, no es un poco frívolo, además de peligroso.

Bueno, también en esos tiempos había turistas, pero como había que ser muy rico para hacer turismo, no se notaba mucho. Y también había competencia entre los exploradores por hacer algo que no hubiera hecho nadie hasta ese momento, lo que –como ahora- les permitía conseguir patrocinadores para organizar una nueva expedición. Las cosas no han cambiado tanto, aunque es verdad que la escala es diferente, antes eran unos pocos y ahora son miles. Y con respecto a la última parte de la preguntar, la frivolidad dependerá del planteamiento vital de cada persona y en cuanto al peligro... estas son cosas mucho más peligrosas de lo que uno cree. Hay que acercarse con respeto y muchas veces los operadores turísticos no lo dejan lo suficientemente claro para no asustar a potenciales clientes.

Parece cada vez más evidente que algo hemos hecho muy mal contra la naturaleza, preocupa el casquete polar ártico, en la Antártida han descendido los glaciares hacia dónde vamos, qué nos espera o qué le espera a nuestros hijos y nietos.

Les espera lo que nosotros queramos. Nos rasgamos las vestiduras como fariseos, pero no incorporamos cambios en nuestras vidas que nos permitan reducir nuestros niveles de consumismo. Ha llegado el momento de actuar, no sólo en las grandes mesas de negociaciones, sino también en nuestras propias casas y dando ejemplo.

Tengo que preguntar por Eva, por esa mujer fascinante que espera, que pare a los hijos y los cría en tantas horas de soledad, cuando no era una mujer al uso, podría haber tenido una carrera brillante como cantante seguramente… podría haber ejercido de mujer de…y no hay rencor, quizá a veces tristeza, enfado, pero siempre orgullo.

Eva es un personaje fascinante. Con sus cosas, porque todos las tenemos, quería a Nansen. Y él, con sus cosas, porque también las tenía y yo no las he ocultado en el libro, siempre estuvo enamorado de Eva. Fue su gran amor, pese a todos sus devaneos, Nansen era muy ligón (risas).

Para terminar quedan exploradores de la pasta de los que usted ha escrito o ya pertenecen a otra época que no va a repetirse.

Mire, dentro del explorador está el ser humano, con la misma curiosidad y las mismas ganas de hacer algo que le diferencie de los demás, en cierta forma de inmortalizarse. Eso no ha cambiado, pero eso sí, las circunstancias son diferentes, los medios técnicos han avanzado muchísimo, por eso los logros de esos exploradores nos parecen casi sobrehumanos. Pero el ser humano que los ha realizado es el mismo. Todos nosotros podríamos ser uno de esos grandes exploradores si, como decíamos al principio, nos fijamos objetivos y estamos dispuestos a adquirir unos valores que nos permitan alcanzarlos. Y muchos lo hacen en estos momentos.


JAVIER CACHO  es físico, científico, y escritor. En la actualidad es responsable de la unidad de cultura científica del INTA. Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales.

Es conocido a nivel nacional e internacional como autor del libro Amundsen-Scott, duelo en la Antártida. La carrera al Polo Sur; prologado por Manuel Toharia y publicado en la colección Periplos de Fórcola, lleva impresas cuatro ediciones en papel, está disponible en formato electrónico, y de él hay ya disponible una edición en búlgaro. En 2013 ha publicado Shackleton, el indomable. El explorador que nunca llegó al Polo Sur.

En 1976 se incorporó a la Comisión Nacional de Investigación del Espacio (CONIE) donde llevó a cabo investigaciones relacionadas con el estudio de la capa de ozono. En 1985 se incorporó al Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) donde durante varios años fue responsable del Laboratorio de Estudios de la Atmósfera.

El descubrimiento del agujero de ozono en la Antártida hizo que volviese su atención a este continente. Así en 1986 fue miembro de la Primera Expedición Científica Española a la Antártida, a donde regresaría los años siguientes, una de ellas en pleno invierno antártico, para continuar las investigaciones relacionadas con la destrucción del ozono.

Precisamente el impacto social que estaba teniendo tan misterioso fenómeno le llevo a multiplicar su actividad divulgadora, que llevaba años ejerciendo como colaborador científico de SALVAT Editores para diversas enciclopedias sobre temas científicos, así publica su primer libro Antártida: El agujero de ozono.

A partir de este momento su actividad profesional está ligada tanto a la Antártida como a la promoción de la cultura científica. Así durante varios años es   Colaborador de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT) en el Programa Antártico Español, Secretario del Comité Nacional de Investigación Antártica de España y delegado alternativo en el Scientific Committe on Antárctic Research. Regresando a la Antártida durante varias campañas de investigación como jefe de la base antártica española Juan Carlos I.

Mientras, en el campo de la divulgación científica y en particular de la ecología  es Coordinador/Editor de varios libros pertenecientes a la colección MEDIO AMBIENTE-FIAT, colaborador científico de la revista Estratos, miembro del Consejo Editorial y del Comité de  Redacción de la publicación Tendencias Científicas y Sociales, Jefe de la Sección de Ecología de laRevista Conciencia Planetaria, Redactor jefe del servicio de noticias de la plataforma de Internet Geoscopio, especializada en temas medioambientales y columnista del periódico La Prensa, publicado en La Paz (Bolivia).

En el campo de la narrativa-ficción, ha escrito Las aventuras de Piti en la Antártida, que posteriormente fue publicada en Bulgaria por la Universidad de Sofía. Prácticamente desde que visitó la Antártida por primera vez, comenzó a recopilar libros sobre historia de la exploración de aquel continente, así como a dar conferencias sobre el tema.