Martes, 12 de noviembre de 2019

Ser o no ser...

¡Qué locura… que locura! Casi todos hemos escuchado y visto en repetidas imágenes las de una señora camino a declarar en la Sede del Tribunal Superior de Justicia en Madrid, con un gesto adusto, agrio, de “colmillo retorcido”. Un rato después declaraba “convencida” y renegaba de la Secesión y asumía la aplicación del Artículo 155, renunciando a… “cualquier actuación fuera del marco Constitucional”… ¡Qué locura, enorme locura la de la señora Forcadell!

Esta señora, era y es, una de las piezas claves en un tupido engranaje independentista para ejecutar el Proceso Soberanista y en cuestión de poco tiempo; pasando por encima de las Leyes, de los Derechos, de la Oposición. De los letrados del Tribunal y vulnerando todos los derechos de manera autoritaria… ¡Ni un paso atrás!... ¡Ja, ja!

Y todo este “procés” del que alguien ha escrito con mucho acierto: “Estamos descubriendo que él Govern puede haberse dedicado durante dos años tan sólo a la preparación de una obra de teatro”;  ha traído a mi memoria una trasformación “similar” que me relataba un buen amigo, cuando los dos estábamos sentados gozando de este maravilloso sol de otoño en  el jardín, mientras degustábamos un estupendo vermú rojo acompañado de anchoas del Cantábrico. Él, amante de la Naturaleza me hablaba de y sobre las mariposas y su metamorfosis espectacular y tan “similar” a la sufrida por la señora Forcadell: “La vida de las orugas de las mariposas, es contemplativa y sólo obedece a una consigna, que es; crecer, comer y seguir creciendo y para que nada las abstraigan de su misión, tampoco conocen el amor, no hay hembras ni machos, son neutras, carecen de sexo…

Pero en cambio, una vez trasformada la oruga en mariposa, es este animal toda una poesía, una de las más seductoras obras de la mano creadora ¡siendo cada una de ellas una obra de arte!.

Pero… ¿Dónde están escondidas las alas en la oruga, a donde han ido a parar sus 8 o 12 ojillos con puntos, a donde sus 16 patas?... La mariposa, ahora tiene 6 patas largas, esbeltas y articuladas, ha tirado aquellos muñones por pies que tenía la oruga, e igualmente se ha deshecho de aquel cuerpo de gusano y de las tenazas masticadoras.

Deseo a esta señora adusta del proces catalán y su… “ni un paso atrás” que tenga; una verdadera metamorfosis (aunque lo dudo mucho, ya que ahora continua usted  de oruga en las siglas  de ERC y dejando a su “amigo del alma… Puigdemont) a mejor, que se trasforme en crisálida y deje de ser oruga independiente y que se imponga, muy seriamente, el no ir “pateando” a sus paisanos y semejantes catalanes y españoles. Y mucho cuidado con “eso” de decirnos… digo, cuando antes decía… diego. SER o no SER… ¡esa es la cuestión! Qué locura… que locura señora Forcadell.

                                ¡Feliz NAVIDAD 2017!