Jueves, 24 de octubre de 2019

NIRVANA TAKE AWAY

[I]

LA OFICINA

 

Cuando despiertas, el mundo sigue ahí y no se ha ido. El tictac de tu reloj despertador suena con puntualidad. ¡Quedan diez minutos antes de la alarma! ¡Perfecto, diez minutos más! ¡Pero también solo diez minutos para que comience el día! Cierras los ojos y remueves la cabeza en la almohada. ¡Ahora sí hay que levantarse!

Qué costumbre tan insoportable tiene el mundo de estar ahí detrás de puerta y ventanas. Por qué no toma unas vacaciones, piensas. Por qué no me deja tranquilo. Preparas tu café y miras el periódico en tu teléfono. Los países manipulan la información de otros países y venden noticias falsas. Todo es un engaño. Las manecillas del reloj avanzan, pero no te importa. Vas a la ducha. Frente al espejo, te quedas un momento contemplándote. Estiras la piel de tus pómulos y te miras a los ojos. La membranas se ven irritadas. ¿En realidad me veo así?, te preguntas. No le das importancia. Te cepillas los dientes. Pero no dejarás de pensar en eso.

Se acerca el Día de muertos. En las calles comienzan a aparecer personas disfrazadas de calaveras. Los niños se toman fotografías. El color típico de esas fechas y el olor de las flores de cempasúchil llenan el ambiente. Comienzas a ver calaveritas con versos alusivos a personas de la política y el mundo social en internet. Te das el tiempo para leer un par. Por qué no.

En la oficina se acumulan torres de papeles. Todo es un caos. «Nosotros haremos de tu red social un éxito». Lees el eslogan de la empresa para la que trabajas. El logo es bueno, piensas. Parece real todo este rollo. El caso que tienes en tus manos es el de un estudiante de preparatoria. Te preguntas cómo es posible. Tiene todo para destacar, es deportista, pero por alguna razón está trabado. Tampoco sabes de dónde saca dinero para pagar tus servicios. Por lo general, el perfil de la clientela es otro. Miras los enlaces que te ha proporcionado, elaboras un diagnóstico y le respondes con cuatro o cinco renglones que la empresa está puesta a su caso y que a la brevedad recibirá una serie de instrucciones. Así te lo quitas por el momento y sales a la terraza a fumar un cigarrillo.

Por la acerca de enfrente camina Raquel. Tú levantas apenas la mano. Te parece que ella ha sonreído. Sí, un poco. Cuando ella dobla la esquina, tomas el teléfono y examinas tu rostro con la cámara.

 

28 de octubre de 2017

Suzhou, China

Juan Ángel Torres Rechy

torres_rechy@hotmail.com