Viernes, 17 de agosto de 2018
Béjar al día

En Béjar se buscan héroes

Béjar 68 es un proyecto ciudadano que tiene como objetivo celebrar la conmemoración del hecho histórico más importante de los últimos dos siglos en la ciudad

Ignacio Coll, presidente de Béjar 68

La historia nos alcanza cada 28 se septiembre, aunque nos hagamos los remolones o miremos para otro lado. Ese día, en Béjar, los fantasmas de los revolucionarios que lucharon en las barricadas de la Puerta de la Villa, San Nicolás y Campopardo recorren las calles buscando entre sus paisanos alguien que les cuenten cómo terminó aquella historia. La de la ciudad que amaron y defendieron enfrentándose a un enemigo que les quintuplicaba. La misma en la que Domingo Guijo tenía una taberna en la que siempre sonaba música, y en la que José Fronsky dirigía una imponente fábrica textil. Quizás busquen la farmacia de Primo Comendador y el estanco de la Plaza Mayor, y seguramente pasen por el lugar donde Víctor Gorzo y otros valientes fundieron los cañones, para terminar bajando por la calle de la Libertad siguiendo el rastro de los infelices fusilados al final del día junto al Puente Viejo. Pero no creo que lleguen a encontrar lo que buscan, y menos aún que nadie les reconozca.

A veces me pregunto qué nos dirían Anastasio Redondo, Vicente Valle, Aniano Gómez y Cristóbal Anaya si pudieran regresar a Béjar. Qué pensarían de la ciudad que hace un siglo y medio auparon a las páginas de los periódicos españoles y extranjeros. Si pudieran hacernos llegar una pregunta tal vez nos cuestionarían sobre cómo y de qué forma perdió Béjar el pulso de la historia. Yo no sabría qué decirles. Y conociendo el carácter de Aniano Gómez, tampoco sería muy prudente improvisar una respuesta que no es sencilla.

Pero sí podríamos explicarles que hay muchos bejaranos a los que les interesa su historia, contada solo parcialmente durante mucho tiempo. Que hemos seguido el rastro de sus descendientes, algunos conocedores de lo que hicieron, como los tataranietos de Vicente Valle que viven en Murcia y en Panamá, o como el bueno de nuestro vecino Fernando Hernández Moreta, que hace un par de meses nos llevó hasta la casa en la que su bisabuelo Jorge fue asesinado. Les explicaríamos que los panaderos de la calle Libertad conservan el cartel de la tahona de los García Castrillón, y que un descendiente del médico Ataúlfo Argenta se convirtió en un periodista televisivo muy conocido. Pero deberíamos también advertirles de que los cañones duermen el sueño de los justos en un sótano del Museo del Ejército.

Les diría que hemos creado una asociación para recuperar su memoria y hacer de ella una palanca desde la que contribuir a reactivar la ciudad. Se llama Béjar 68, y tiene la responsabilidad de conmemorar los sucesos de septiembre de aquel año, y de hacerlo a través de actividades culturales que permitan a los bejaranos conocer mejor su historia y disfrutarla de una manera entretenida. Incluso de hacer llegar su recuerdo fuera de la ciudad, atrayendo a visitantes interesados por sus aventuras.

Como es difícil toparse con ellos se lo cuento a ustedes, y les pido que transmitan el mensaje a otras personas. Béjar 68 es un proyecto ciudadano que tiene como objetivo celebrar la conmemoración del hecho histórico más importante de los últimos dos siglos en la ciudad, contando con la colaboración de todos y ajeno a todo posicionamiento político.

Estamos trabajando en varios proyectos que cristalizarán en una programación de actividades para 2018. Contamos con la colaboración activa de un centenar de personas que ya se han involucrado en esta aventura, pero tenemos mucho sitio para que otros nos acompañen. No es preciso saber de historia, aquí la clave es querer colaborar en una iniciativa común donde quien gana es la ciudad.

Vengan a ver lo que hacemos, nos encontrarán en nuestra web. Contacten con nosotros a través de nuestro correo electrónico bejar1868@gmail.com. Hablen con cualquiera de los miembros de la junta directiva. Este proyecto, como el suceso que rememoramos y que nos da sentido, solo es posible con la colaboración de mucha gente.

Buscamos héroes, y el tiempo corre. Si forman parte de esta aventura al menos tendrán algo que contarles a los fantasmas barbudos cuando se los encuentren. Y no sería mal salvoconducto. Recuerde que van armados y que no tienen miedo.

Ignacio Coll Tellechea

Presidente de Béjar 68

  • Cañones de Víctor Gorzo