Domingo, 29 de marzo de 2020

La identidad rayana a través de las fortificaciones abaluartadas  

“Virai costas a Castela”, una conversación con el Profesor Ramón García, estudioso de estas fortificaciones modernas y de su contribución al sentimiento rayano
Marcelo Rebelo de Sousa en la clausura del seminario del CEAMA

Ramón García Gómez es Profesor de Derecho Civil de la USAL y una de sus pasiones, - que nada tiene que ver con su profesión como docente- es el estudio de los fuertes militares modernos. Es un interés que tiene desde niño, “culturalmente, me mueve mucho este tema”.

Este salmantino aficionado a recorrer las fortalezas-espejo (fortalezas portuguesas con una réplica en el lado español), dice tener una costeleta portuguesa, pues su abuelo materno era de Bogas de Cima, en el concejo de Fundão.

De ahí que este año –y ya es su tercera participación- haya elegido presentar en el CEAMA de Almeida su disertación a cerca de las fortificaciones modernas de la Beira Baixa portuguesa. Por su ascendencia portuguesa proveniente de esta zona y por la escasa bibliografía al respecto. Infelizmente, los fuertes de esta zona están peor conservados y en menor cuantía que los de otras zonas del país, pero no por eso son menos importantes en lo referente a la comprensión de la idiosincrasia rayana.

Ramón García utiliza el concienzudo método de investigación universitario para el abordaje de las fortificaciones modernas de La Raya. Tomó el impulso definitivo cuando recibió la petición para compartir en Aldea del Obispo sus indagaciones sobre el Fuerte de la Concepción. Después de ahí, ponencias en Chaves, Alcántara, Almeida o Madrid –invitado por la Asociación de Amigos de los Castillos-, han ido confirmándole como un especialista en la materia.

Con su ponencia “Virai costas a Castela: las fortificaciones de la Beira Baixa portuguesa” nos introduce en las características da las plazas abaluartadas de Penamacor, Monsanto o Segura da Beira y sus homólogas españolas, como la importante plaza fuerte de Alcántara.

Cuatro plazas fortificadas portuguesas, Patrimonio Mundial de la Humanidad

Precisamente, una novedad destacada es la admisión por parte de la UNESCO, que se confirmaba el pasado mes de mayo, de la candidatura conjunta de 4 plazas fortificadas portuguesas a Patrimonio Mundial de la Humanidad: Almeida, Marvão, Elvas y Valença do Minho. Es esta una candidatura abierta, donde pueden ir entrando otras conforme cumplan los criterios de excepcionalidad, originalidad e integridad requeridos por la UNESCO, sobre todo, podrán ir entrando a formar parte de esta candidatura las fortificaciones-espejo españolas. Con lo cual, se puede decir que esta es una candidatura con vocación ibérica. O rayana.

Margarida Alçada es la coordinadora de esta candidatura y estaba presente en este seminario de Almeida. También Milagros Flores, la presidenta del organismo consultivo de la UNESCO en materia de fortificaciones. Entusiastas como el profesor Ramón García o como el gran impulsor del CEAMA, el arquitecto João Campos, han hecho posible la altura que ha tomado el seminario internacional que realizan en Almeida y que este año ha contado con la presencia del Presidente de la República de Portugal en el momento de su clausura.

El proceso realizado durante estos años ha posibilitado la presentación de esta candidatura conjunta tendente a conseguir la declaración de patrimonio mundial de la humanidad de la raya hispano-lusa.

Por eso los alcaldes de las localidades españolas de Ciudad Rodrigo, Alcántara y Olivenza también han estado presentes en este seminario, para traducir su voluntad de participación en esta candidatura conjunta, porque los criterios de excepcionalidad y originalidad exigidos por la UNESCO se ven propiciados y adquieren todo el sentido al tratarse de un territorio transfronterizo, las características de la Raya hispano-lusa no son trasladables a otras geografías, así como tampoco su evolución histórica.

Nos cuenta el Profesor Ramón García que “la frontera hispano-lusa es la más estable durante mayor tiempo en Europa”, desde el Tratado de Alcañices de 1297. Una Historia conjunta, aunque sus territorios hoy formen parte de dos países.

La Raya no se puede entender sin tener en cuenta ese símbolo que son sus castillos y fortificaciones, porque evidencian un pasado de confrontación y la superación del conflicto a través de su conversión natural en lugares de encuentro.

El Centro de Estudios de Arquitectura Militar de Almeida (CEAMA), que ha llevado a cabo durante estos días esta IX Edición de su Seminario Internacional sobre Arquitectura Militar, nació con el objetivo de analizar las estructuras fortificadas existentes en toda la línea de la frontera hispano-lusa, desde el Miño hasta el Guadiana, desde un punto de vista técnico y cultural.

En esta edición del CEAMA han participado, al igual que lo vienen haciendo desde su inicio, reputados especialistas que son un referente mundial en lo que al estudio de fortificaciones se refiere, como es el caso de Philippe Bragard, Moisés Cayetano  o Danuta Klosek-Kozlowska, entre otros. El grupo de investigadores reunido en Almeida proviene de los más diversos países, como Alemania, Bélgica, Brasil, Chipre, España, Portugal, Francia, Malta, Polonia y Puerto Rico, lo que ofrece una idea de su calidad y diversidad. Un encuentro científico de primer orden, con una importante dimensión cultural.

Interés por la investigación científica de las fortificaciones

El nacimiento del CEAMA, según el Profesor Ramón García, fue fruto de la voluntad del consultor y arquitecto de la Cámara Municipal de Almeida João Campos y de su Presidente, António Ribeiro. Esta determinación ha hecho posible que, una pequeña localidad rayana de apenas dos mil habitantes como es Almeida, por si sola, pueda contar con una entidad dedicada a la investigación científica de las fortificaciones, con un museo y con unas publicaciones del alto valor en el sector, realizadas por estudiosos de reconocido prestigio, como es el caso de Fernando Cobos o el historiador militar Stephen Spiteri.

Estas publicaciones, resultado de las ponencias en Almeida realizadas durante estas once ediciones, son editadas en un lujoso formato a todo color y contienen valiosa documentación.

Como publicada será la ponencia llevada a cabo por Ramón García este año sobre las fortificaciones de la Beira Baixa portuguesa, ante las cuales no quiere desaprovechar la ocasión para señalar que “simplemente con un poco de voluntad política serían recuperables aquellas que están más escondidas, solamente con limpiar un poco”, como es el caso de Penamacor, que es en sí misma una auténtica plaza-fuerte construida por el ingeniero francés Pierre Gilles de Saint Paul, con cuatro baluartes hoy en día cubiertos por una gran cantidad de maleza.

Y es que hasta este territorio rayano vinieron los mejores ingenieros, arquitectos y técnicos militares europeos de la época a construir o reconstruir sus fortalezas, como Manuel de Azevedo Fortes o el Conde de Lippe.

La identidad rayana puede que sea una invención política, o puede que sea una cuestión de piel, de emociones que surgen cuando algo dentro de nosotros vibra al subir a las rocas redondeadas de Monsanto o al traspasar las puertas de San Francisco en Almeida.

Puede que sea “La Raya que me raya”, como el corto de Isabel de Ocampo (2011).