Domingo, 19 de agosto de 2018

Balances y Aldehuelas.

Inmerso en un extraño caso de no está muy claro qué, el alcalde hace balance de la mitad de su actual mandato con su tradicional tono de euforia. Dice que el acuerdo con Ciudadanos es muy positivo, entiendo que para su grupo que tan caro nos sale cada año, pues la ciudad no parece trasmitir esas sensaciones. Los datos socioeconómicos son tozudos y muestran nuestra cada vez mayor irrelevancia y que nuestros convecinos más jóvenes se marchan (esos de los que dice preocuparse mucho) y no precisamente para hacer turismo. Expresa incluso, al menos según los medios de comunicación, que este tiempo de gobierno ha estado marcado “por la transparencia y del diálogo”, si olvidamos que se le tiene que solicitar información a través de los Juzgados o el Procurador del Común, o que él elige sus interlocutores, seguramente tenga razón.

Es indudable que su co-gobierno con Ciudadanos le resulta positivo puesto que estos le permiten gobernar como si tuvieran mayoría absoluta, como meras comparsas paniaguadas. Con ese desprecio tan del PP por las formas y reglas de la democracia, o por las diferentes normativas como la urbanística, tan del gusto al parecer de muchos ciudadanos que les votan. Resulta sorprendente que se hable de un no sé qué sobre Guarderías Municipales cuando existen temas como el del Hotel Corona, o la situación legal de El Corte Inglés, por no hablar de años atrás. Siempre justificados con los puestos de trabajo que se pueden destruir, como sugiriendo que desde la legalidad no es posible crear empleo y actividad económica, obviando que sus muchos años de gobierno municipal o en la Junta ha permitido crear esa legalidad a su conveniencia.

Podemos seguir engañándonos todo lo que queramos, pero la realidad es la que es. El modelo económico y social que sustentan personas como el alcalde no funciona para la mayoría, y no nos llevan precisamente al paraíso. Las circunstancias han permitido que estos días hayamos vivido una moción de censura al ¿corrupto? gobierno central donde se ha expuesto un modelo diferente tan radical que resulta ser prácticamente el mismo que el de la socialdemocracia (y en muchos puntos la democracia cristiana) clásica. Es el modelo de la derecha neoliberal y ultracapitalista del siglo XIX el que nos está haciendo fracasar como sociedad. Pero claro esto no interesaba a nadie si observamos lo recogido en los “independientes” medios de comunicación nacionales. Lo importante es que el PP ha ganado ¿qué?

También la casualidad ha hecho que un ejemplo de ese modelo neoliberal, la privatización de servicios públicos, como es la actual gestión de la ciudad deportiva de La Aldehuela, se manifieste sin ningún rubor. La prepotencia de la empresa gestora que patrimonializa como propio algo que no es suyo, que nos cuesta a los salmantinos 20 millones de euros, con la colaboración “pasiva” (y a veces como el Lunes de Aguas no tanto) del equipo de gobierno municipal y quienes les sostienen. Algo que no es ninguna novedad, ya lo hicieron al acceder a la gestión de las piscinas municipales donde se pasaron la ordenanza de precios por donde les dio la gana. Y con ello han conseguido básicamente que se les subvencione un gimnasio, con un costo de más de 1,2 millones de euros públicos al año, como pasa desde hace años en el Multiusos, donde también se les “perdonó” la inversión a la que están obligados.

Parece como que la sombra de Jesús Málaga sea demasiado alargada para ellos, la Aldehuela fue idea suya y todavía no se lo perdonan, quizás porque en demasiadas cosas seguimos viviendo de aquella herencia. Vaya, lo mismo alguien del PP empieza a hablar de la deuda que dejaron los socialistas hace 23 años, supongo que la causa de que los salmantinos se marchen ahora que rozamos el paraíso neoliberal con los dedos.