Jueves, 14 de noviembre de 2019

La guerra de papá

Rajoy sólo está centrado en lo suyo. “¿Qué hay de lo mío?” debe preguntarle todos los días a Moragas. Pues nada Mariano, que seguimos negociando con Susana en lo que el pobre de Fernández se parte la cara con medio PSOE y mientras el otro medio no sabe a qué puerto atracar.

“¿Y el chavalito este de las portadas de los periódicos?” le encomienda Mariano a Moragas. Pues ahí está desgastándose poco a poco en cada municipio y comunidad donde hemos pactado con él. Está entretenido con el chupete. Se lo hemos empapado un poco con esencia de poder y algo de hueco en el Gobierno y está mascando una cierta seguridad.

“¿Provocamos ya otras elecciones Jorge?” Espera Mariano. Las ganamos fijo, pero el de la coleta lo mismo rasca aún más con la carnicería socialista y lo mismo nuestros votantes esta vez no saben ya que votar, si a nosotros o a ciudadanos.

“¡Coño Jorge, es que así no hacemos nada!” Replica Mariano. Bueno jefe, si todo va siguiendo su curso. La economía va bien. “Hombre, no digas eso Jorge, que si no a ver en qué empresa me coloco yo luego. Ya han visto que no les hago falta… Por cierto, he leído que me han criticado y que me han puesto un 1,79 sobre 10. ¡A mí, que aprobé Registros!” visiblemente enojado, Mariano apremia a Moragas. “Bueno Mariano, estos son el Mercadona y 4 más… ¿Acaso piensas terminar tus días de cajero del Mercadona?”

Mariano, ya fuera de sí le replica a Moragas: “Se acabó, voy a lanzar la bomba de las pensiones. Que se apliquen los socialistas y se tranquilicen los naranjitos. O todos a trabajar o que no piensen en ningún futuro”

Lamentablemente, Mariano está enrocado en su guerra particular. Cualquiera que haya leído a Delibes encontraría una oportunidad única de ver en EL Príncipe Destronado a un Mariano Rajoy protagonista de la obra. Un exlíder solicitando atención cuando los problemas del momento van por otro lado. La vida económica sigue incluso cuando el Príncipe ha sido Destronado y su entorno ya no le considera. Un Partido Popular que busca su futuro más allá de Mariano. Que le falta aliento ahogado por un halo a rancio y a la vieja política sucia de la mamocracia en vez de la meritocracia.

Los poderes económicos de este país no miran a Mariano Rajoy, miran con anhelo a otras personas con más capacidades negociadoras, más aperturas de miras y a ver que prefieren perder un poco para ganar un mucho a un o gano yo o no gana nadie. Ya no es que nadie le soporte y se dijera por algunas esquinas del PP, entre las que se encuentran varios jóvenes líderes de Salamanca. Ahora son los poderes económicos los que le juzgan y condenan. No pueden escudarse algunos en el Partido Popular en que la nota es al conjunto de la política, ya que el juego de la política y del Poder es que, como en la saga de los Inmortales, solo puede quedar uno. EL juego de la política es el del líder, el que es la cabeza visible y esa es, ahora mismo, Mariano Rajoy. Quien ostenta la Presidencia en los últimos casi 5 años. Años negros para las empresas españolas en cuanto a los Gubernamental se refiere.

Laboralmente el desastre pasa por decisiones institucionales nefastas. Aún seguimos con la paradoja de que el Gobierno fije el Salario  Mínimo Interprofesional en 655 euros al mes y los seguros sociales en un 33% de coste adicional, como mínimo. Así no se puede.

Tampoco se puede con una cuota de autónomos que no tenga en cuenta el actual funcionamiento de la economía a pie de calle. La teoría de las curvas, ha dado paso a los dientes de sierra, en los que una empresa tiene que hacer un plano tras 12 meses, tratar de hacer una media para ver donde se anda y a todo esto haber sobrevivido cada uno de los 30 días del mes.

En las últimas fechas, de los pocos que han demostrado poner algo de interés es Juan Vicente Herrera que, en Castilla y León ha comprometido un plan de emprendimiento innovador para jóvenes en el período de 2016 a 2020. Si no fuera porque el 2020 es el horizonte de las buenas promesas mundiales, le daría más crédito moral a este plan, pero vamos a confiar en ver que pasa en los próximos meses.

Necesitamos ya Gobierno para poder dar palos a la piñata a ver que nos cae, porque si no, hasta ahora, sólo hemos atendido a una mejora física de Rajoy por la falta de la presión del ejercer el poder del Gobierno.