Viernes, 30 de octubre de 2020

Bolso de sirena

Huevo de manta raya. 12x3 cm. Conil (Cádiz) Marzo 2016

Imagen y texto: Carlos Blanco

Pasear por la playa y ser observador de los pequeños detalles puede depararte gratas sorpresas. No todo son conchas, caracoles, restos de ramas, piedras, plumas, boyas, redes… El mar, con sus olas en continuo vaivén, deposita sobre la arena multitud de seres que habitan en su interior.

Es lamentable la cantidad de desechos humanos que uno se encuentra: vidrios, plásticos y un sinfín de basura de irresponsables que reparten sus “excrementos” a diestro y siniestro, inconscientes de que un día no muy lejano han de ser -y lo que es peor-, nos harán ser “entoñados” por ellos. Seguiremos pagando justos por pecadores hasta vernos inmersos en su gran vómito letal. 

En la Playa de Conil (Cádiz), mis pies desnudos juegan a “Tierra/agua”, mientras evoco aquel juego infantil en el patio de la escuela. Dos gaviotas deambulan sobre la arena húmeda, dejando tras de sí la huella de sus patas que el agua se apresura a borrar.

Descubro, emocionado, lo que para los ojos de un habitante de interior, a cierta distancia, se asemeja más a un escarabajo (ciervo volante), que a lo que en realidad es: un huevo de manta raya, vulgarmente llamado “bolso de sirena”. Globuloso y negro azabache, aún conserva su brillo acrecentado por los primeros rayos de sol, salpicado por finísimos granos de arena. Cuatro largos zarcillos que se prolongan desde sus extremos han desistido de asirse a alguna roca, alga o coral del fondo marino.

Sobre la arena,

regalo de las olas.

Sueño truncado.

Mecido por las olas y carente de vida, quiso el destino que nuestros caminos se encontraran y ahora lo admiro sobre este lecho arenoso e involuto. Como si de un preciado tesoro se tratase, sabedor que me ha de acompañar en viaje de regreso, lo tomo entusiasmado con dos dedos y meticulosamente lo pongo sobre la palma de la mano; lo admiro, lo protejo y prosigo mi paseo  satisfecho con mi hallazgo.

¡Estas son las pequeñas cosas que tanto me agradan!