Martes, 17 de septiembre de 2019

Agua y fuego

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) augura unas temperaturas benévolas para este otoño en España y también en Castilla y León. El delegado de la Agencia en esta Comunidad dice: “Anticipo que no se espera una estación con alta probabilidad de que en la caída del agua se puedan apreciar precipitaciones significativas”. O sea, “que no va a llover más, pero tampoco menos en los meses de octubre, noviembre y diciembre”… que en el periodo de 1981-2010… ¡Pues qué bien!.

Parecido a lo que me auguraba un buen amigo cundo me decía: “El tiempo viene áspero y frío. A principios de semana los picazos se juntaban en bandos y esto, no podía barruntar otra cosa que no fuera la friura” y añadía: “Si no llueve en otoño, no podremos agradecer la caída en la piel de la lluvia, ni percibir ese vago olor a humedad y a hongos que exhalan las humbrias empapadas” ¡Un poeta!.

Y, como los grandes temas se explican con ejemplos pequeños. Otro conocido, amante de las tradiciones orales que se han venido trasmitiendo de generación en generación; me relataba en este tema del agua de lluvia. “Aguas y soles, hacen labores”—“No hay mejor señal de llover, que verla caer”—“Cada uno quiere llevar el agua a su molino y dejar seco el del vecino”—“Algo tendrá el agua, cuando la bendicen”—“Nadie diga, de esta agua, no beberé”…

Yo, he sido durante toda mi vida muy paseante, la mayoría de las veces en solitario. Pero un día me topé con el señor Genaro; justo cuando nos pilló una tromba de tormenta veraniega y tuvimos que refugiarnos al resguardo en una tenada. Aprovechando la ocasión, Genaro me contó que: “Que una vez, dos amigos paseaban cuando comenzó a llover torrencialmente, Mariano y Juan  tuvieron que cobijarse debajo de una antañona encina, junto al perro de Juan; un chucho mal hecho y feo a rabiar. Al momento llegó también otro vecino, huyendo del vendaval. Cuando escampó, Joaquín, el nuevo “inquilino” de la encina se quedo pasmado mirando al perro de Joaquín y… y espetó sin miramientos: ¿Este perro era así antes o… después de la tromba de agua?

Cambiando de tema: La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, presentó un Plan que regulará la quema de rastrojos. Y que dependerá su ejecución del “momento en que el riesgo de incendios sea baja”, que se determinará en su momento. Personalmente no me gusta esta quema. Tal vez porque transitando por carreteras de la Comarca Peñarandina, hace unos años, quedé “marcado” por el humo proveniente de la quema de rastrojos. Parecía, qué por aquellos aledaños se estaba rodando una película sobre la Edad Media. Aquello era desolación y tierra quemada.

Sólo pido, que se cumplan todos los requisitos, que pide la Ley. Lo que no es de recibo es… chiscar y que ¡Salga el sol por Antequera!. Ahí lo dejo.

Anselmo SANTOS

Contador de Historias