Domingo, 18 de agosto de 2019

Pactomima

Danza que se representa mostrandose partidario de un acurdo y haciendo todo lo posible para que no salga adelante

El pasado miércoles regresaba en el coche escuchando el programa que dirige Carles Francino, La Ventana en la Cadena Ser. En una de sus secciones se proponen nuevas palabras para definir situaciones complejas que no figuran en el diccionario. Un oyente, Alex, aporto una que sin duda viene al pelo para describir la actual situación de paralisis y escenificación política.

La palabra era “Pactomima” y su definición: Danza que se representa mostrándose partidario de un acuerdo y haciendo todo lo posible para que no salga adelante. Farsa política con poca gracia, en la que todos quieren ser el protagonista. Tal vez deberían los académicos añadirla a las de  almóndiga, toballa, dotor, culamen o murciégalo recientemente admitidas, porque es una palabra de enorme actualidad.

Una pactomima es lo que llevamos demasiados meses viviendo en este país, una pactomima en el sentido literal propuesto por Alex, una pactomina vergonzosa y bochornosa que, sin embargo, no produce el menor sonrojo a sus protagonista, tal vez carentes ya de vergüenza y que continúan comiendo la “sopa boba” a costa de todos.

Un dirigente socialista manifestaba ayer en la radio: Si vamos a unas terceras elecciones, será un fracaso de todos.  ¿Perdón? Será un fracaso de todos ustedes, los ciudadanos ya hemos cumplido. Son ustedes los que no lo han hecho y por tanto TODOS debieran irse a casa. Llevan meses poniendo de manifiesto ante los españoles y ante el mundo entero sus incompetencia para gobernar este país. Así que tengan un poquito de dignidad y dimitan en bloque. El problema no estará solucionado pero al menos nos ahorraremos un pasta gansa.

Y claro inmersos en esta soporífera pactomimas temas de gran importancia para todos pierden interés informativo como ha sucedido con el DÍA INTERNACIONAL DE LA ALFABETIZACIÓN, que se celebró el día 8. la campaña de este año se ha centrado en el acceso a la educación de las mujeres y niñas porque en la actualidad, una de cada siete personas en el mundo es analfabeta y de ellas dos tercios son mujeres. La alfabetización es la base para construir un futuro más sostenible para todos, afirmaba la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2 y 3 rezaban: Lograr la enseñanza primaria universal y Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. Su plazo finalizó en 2015 y sin duda hemos avanzado ya que el 90 por ciento de las niñas y los niños en las regiones en desarrollo y el 96 por ciento en las regiones desarrolladas disfrutan de la enseñanza primaria, pero queda mucho por hacer. Por eso los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible toman el testigo y mantienen objetivos relacionados con el tema en cuestión en los puntos 4 y el 5 que dicen: Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos y Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.

Naciones Unidas defiende, creo que todos deberíamos compartir esto, que las mujeres educadas benefician a las sociedades enteras. Contribuyen de modo sustancial a las economías prósperas y a mejorar la salud, la nutrición y la educación de sus familias. Dar acceso a una educación calidad a las mujeres es salvar familias.

La premio Nobel de la Paz, Malala Yousafzai afirmaba en una entrevista publica por The Daily Show “La educación es un poder para las mujeres, por eso los terroristas le tienen miedo a la educación. Ellos no quieren que la mujer se eduque porque entonces esa mujer será más poderosa”. Pues eso, más mujeres en puestos de poder y menos pactomimas.