Lunes, 23 de septiembre de 2019

Puntos de fuga > Las revueltas del regreso

Inventar el regreso del mundo / después de su desaparición. / E inventar un regreso a ese mundo / desde nuestra desaparición. Y reunir las dos memorias, / para juntar todos los detalles.

Hay que ponerle pruebas al infinito, para ver si resiste.

Roberto Juarroz

 

Volver tiene veintisiete acepciones diferentes y no pocas locuciones en el DRAE, por no hablar de otros verbos con sentidos análogos, pero en el septembrino mes que se avecina, sus significaciones suelen estar más restringidas : la vuelta de vacaciones / la vuelta al cole /  ¿la 3ª vuelta de las elecciones…?

También puede ocurrir que estos retornos nos lleven a otras expresiones donde la presencia de este vocablo sean consecuencia de las acciones mencionadas: la vuelta a la ¿normalidad? / volver a las andadas / venirse uno abajo…

Bueno, ahí lo dejo. El caso es que ese mes que ya se presiente a la vuelta de la esquina, me ha puesto en situación de darle vueltas a esa impronta ritual de este tiempo que se quiere de reinicios (no hablo solo de la variante tecnológica), y de golpe han comenzado a en-volver-me algunas antiguas “lecturas” que me gustaría volver a compartir con ustedes en estos finales del estío.

La semana que viene recordaremos  el aniversario del nacimiento de Julio Cortázar, y eso me hace pensar en un cuento, La autopista del sur, que habla de vueltas, de regresos truncados. Son consecuencia de un enorme embotellamiento que se alarga en días y provoca una serie de encuentros entre los automovilistas bloqueados, presos de un tiempo fuera de lo habitual y en un espacio, considerado de paso, que ahora está clausurado.

La historia forma parte del libro de relatos Todos los fuegos el fuego (1966), y retrata un microcosmos que nos es familiar y que el autor pone de vuelta y media, literariamente hablando. Por cierto, tiene su trasunto fílmico, dirigido a curiosos impenitentes, en una cinta de Luigi Comencini titulada El gran atasco (1979).

Como ya hemos dado el salto a la pantalla y seguimos a vueltas con esto del regreso, les recomiendo con fervor apasionado la película documental El cielo gira (2004), de Mercedes Álvarez. Tiene la generosidad de ofrecernos una mirada poética sobre el paso del tiempo, recogida en la vuelta de la realizadora a Aldeseñor, un pueblo ubicado en comarca soriana de Tierras Altas.

Lo que nos acerca el film es una reflexión, plagada de imágenes que horadan nuestra retina y entendimiento, sobre la desaparición de ciertas formas de vida (la secuencia de la anciana caminando con su cayada junto a la reproducción de un dinosaurio es antológica) que, a su vez, dan paso a otras que también desaparecerán: el pueblo, en el año de su grabación, tenía tan solo 14 habitantes.

Al echármela a los ojos, recordé aquella frase del Zaratustra de Niestzche, cuando decía que todas las cosas derechas mienten, porque toda verdad es curva, y el tiempo mismo es un círculo; afirmación que me llevó a El pasado, la novela de Alan Pauls, que recuerdo como una suerte de “tratado” sobre el amor y sus fracasos, cargado de eternos, largos y repetidos “acabamientos”.

Intentemos regresar al hilo que hilvana estas hibridaciones… ¿Qué música se podría escuchar en estos días de extrañamiento que implican volver a eso que denominamos, sin pensar mucho en ello (y así nos va), normalidad?

Les recomendaría retornar al grupo estadounidense The Doors, y acompañarse de la película que sobre ellos y la figura de su líder, Jim Morrison, realizó Tom DiCillo, con el título de When you're strange, parafraseando con acierto su segundo trabajo Strange Days (1967), y que viene a colación de lo que estamos hablando. Por cierto, nada que ver, desde mi punto de vista, con otros acercamientos fílmicos al personaje y su banda.

No es  mi intención buscarles las vueltas, pero como la gobernanza del país está bastante re-vuelta, les propongo como cierre la inmersión en la “lectura” que el realizador inglés Peter Watkins  llevó a cabo en el 2001, sobre los sucesos ocurridos en la capital del país vecino: me refiero a la tan mal conocida, creo, como la Comuna de París.

La Commune (Paris, 1871), relata en clave de falso documental, mediante un juego de entrevistas in situ a los protagonistas, aquella sublevación contra la barbarie legalizada. Combinando datos históricos con una teatralidad directa e impactante, podemos escuchar al pueblo parisino hablar sobre los motivos de aquellas acciones, intentando ir más allá del intento de manipulación de sus palabras; ¿les resulta familiar?

Volver a ello quizá nos descubra que no nos hemos ido tan lejos… Y como dice nuestro imprescindible Juarroz: Entre la zona de las preguntas y la zona de las respuestas, hay un territorio donde acecha un extraño brote.

Volvamos pues, regresemos; yo pienso volver, sin haberme ido, a reencontrarme de nuevo con ustedes, la semana que viene, en otro Punto de fuga veraniego.

Imágenes > consecutivamente:  fotografía de Arturo Bordalo,  fotograma del documental  El cielo gira y tira de Mafalda de Quino.

Rafael Muñoz