Sábado, 18 de agosto de 2018

La accesibilidad en el entorno de la Catedral.

NOTA: En la columna de la semana pasada se cometió un error en el mapa que recogía el nuevo recorrido de la línea 12 para llegar hasta la Aldehuela.  Este se ha resuelto en la imagen que se adjunta para descargar.

La inaccesible entrada a la Catedral, concurrida este verano eso sí.

Nuestro Popular equipo de gobierno municipal se interesa últimamente por la accesibilidad, siempre y cuando, claro, no le obligue la mayoritaria oposición a elaborar un Plan Municipal de Accesibilidad, que entonces se olvida. Es como el Plan de Rehabilitación de Viviendas, se menciona para acordar con su otro yo Ciudadanos, pero no lo busquen que no lo encuentran, ¿será esta una nueva modalidad de abrir puertas y ventanas, de máxima trasparencia (tanta que no se ve)?, o simplemente... ¿no existe?

La solución en el Museo Diocesano.

Hace tiempo comenté la buena intervención municipal para mejorar la accesibilidad del entorno de la Catedral, aunque limitada. Con el paso del tiempo, y con fortuna dispar en cuanto a la estética, la Plaza de Anaya y su entorno es un lugar interesante para observar diversas formas de afrontar ese problema. La propia Plaza, irregular en cuanto a su topografía, lo tiene bien resuelto. Otra cosa son los edificios que le rodean, unos herencia notable del pasado, otros mimetizados en un entorno tan magnífico.

Más recientemente, solución en el Palacio de Anaya.

El primero que se dotó de una rampa fue el antiguo Palacio Episcopal, hoy Museo Diocesano, aunque creo que es manifiestamente mejorable en cuanto a la estética. Una solución parecida es la adoptada en el Palacio de Anaya, que me parece más lograda dadas las dificultades del edificio. Bien resuelto también en el popularmente conocido como Anayita, integrando la rampa en las propias escaleras.

Integrado en la acera en el edifico de “Anayita”.

Pero el problema persiste para acceder a la Catedral, a pesar del cambio de entrada. Se mantiene el problemático escalón de la calle Pla y Deniel, es de suponer que el presupuesto municipal tan generoso para alguna obra innecesaria, no llega para esto. Que no parece muy costoso, salvo que se encauzara por alguna modalidad de contratación de esas en las que no hay libre concurrencia de empresas, tan queridas por la derecha liberal que defiende la esencia del capitalismo: la competitividad.

Un problema al parecer irresoluble, escalón en la Calle del franquista Pla y Deniel. Detrás una rampa en una puerta permanentemente cerrada.

La entrada de visitantes por la Puerta de Ramos tiene un obstáculo insalvable. En una de las puertas de la Calle Pla y Deniel se mantiene una larga rampa, no sé si se utiliza cuando alguien lo precisa. Pero, a la vista de lo que ocurre en otras Catedrales, ya puse ejemplos en el pasado, no parece que aquí se discurra mucho para buscar soluciones, si ni siquiera son capaces de eliminar el escalón antes mencionado. Claro que si nadie toma la correspondiente decisión política, de poco sirve perder el tiempo en pensar soluciones. Alardeamos de la importancia del turismo, pero se cuida poco.

Puerta del Claustro de la Catedral.

Aunque también lo podemos mirar por eso del vaso medio lleno. Siguiendo con el entorno de la Catedral, la puerta del Claustro que da a la Plaza de Juan XXIII-Tentenecio y que parece ser la salida de la visita al conjunto catedralicio, sí ha atraído esfuerzos para resolver el problema. Más abajo, el Centro Documental de la Memoria Histórica, tiene una buena solución. Incluso Mercatus.

Entrada al Centro Documental de la Memoria.

Aunque fuera de la zona, por eso de mostrar talante e interés por el tema, hace unos días se mejoró la accesibilidad de unos pasos de peatones en el Barrio de El Zurguén. Nuestro previsor Ayuntamiento decidió avisar de esas obras que afectaban a la circulación de vehículos (los peatones no parecen precisar avisos), y colocó la señal de la foto no menos de tres días antes de realizarlas (fin de semana por medio) estrechando notablemente la acera. También la puso en la otra calle afectada, aunque aquí las aceras son inaccesibles permanentemente dada su angostura original. La Ordenanza de Accesibilidad habla de 1’5 metros de ancho libre de obstáculos, seguro que no existe otra señal más adecuada que esa.

Señal situada días antes de la obra en la calle Camino de Miranda. Curiosamente la mayoría de peatones circula por la otra acera donde... no hay paso de peatones.