Lunes, 11 de noviembre de 2019

Sus señorías

[Img #570782]

A tres días de la sesión de investidura a la que se someterá Pedro Sánchez, sus señorías ya habrán cobrado, de media, 9.800 euros de salario desde el 13 de enero. ¿Cómo? Hoy vamos a hablar del trabajo de nuestros parlamentarios en la Cámara Baja. Cámara que, aunque no sea la de más abolengo sí es la que se lleva el máximo protagonismo de todas las existentes en nuestro país.

Los salarios de nuestros legisladores han sido objeto de debate durante toda la última legislatura. No en vano, PODEMOS ha sido la formación política más crítica sobre salarios y prebendas y la que más ascuas ha arrimado a su sardina en su campaña populista. Hay que recordar que el último partido en reformar el reglamento de régimen de retribuciones de los parlamentarios fue el PSOE de Zapatero en el año 2006. En su momento con alguna crítica del Partido Popular, pero con su innegable connivencia, arrancaron del erario público nuevas y suculentas ventajas. Aunque las desgranaré a continuación, no voy a dejar de valorar una cuestión innegable: sus señorías llevan gozando de estas ventajas económicas durante todo el período de crisis que los ciudadanos de a pie hemos sufrido y que les ha permitido superar esta época de estrecheces con una holgada diferenciadel resto de ciudadanos. De eso de apretarse el cinturón en época de crisis, nada de nada. Y, al mismo tiempo, dejan aún más claras las siempre cristalinas intenciones de los partidos de izquierdas: el Estado es la barra libre del gasto público mantenido por el pueblo.

Las ventajas de las que han gozado, gozan y seguirán gozando, si nadie lo remedia, nuestros legisladores en los parlamentos nacionales, son las siguientes:

  • Indemnización de transición. Durante el período que media entre la disolución de las Cortes tras el anuncio de elecciones hasta los comicios, en esta legislatura pasada desde el 27 de octubre al 20 de diciembre, los únicos que han trabajado son los miembros de las Diputaciones Permanentes. Estos miembros son 103 diputados en el Congreso y 38 senadores en la Cámara Alta. El resto, han cobrado 2 meses por no hacer nada, ni si quiera ir a ocupar su escaño. Esto supone una carga, según el salario medio de cada señoría, de 6.000 euros al mes, es decir 12.000€. A éstos se añade la parte proporcional de la paga extra, ya que esos 6.000€ son salario mensual.
  • Pago por cese. En el momento de las nuevas elecciones, sus señorías, tras la elección de los “nuevos” cobrarán un plus de 2.813€ por año trascurrido en su condición de parlamentario. Es decir, que una señoría que lleve en el cargo durante una legislatura completa (el común de los casos) de 4 años, cobrará 11.252 euros. Éstos se acumularán a la cantidad explicada en el punto anterior.
  • Toma de posesión. La condición de señoría y el acceso a su condición plena con sus derechos y obligaciones, se inicia desde el pleno de constitución. En esta XI legislatura ha sido desde el 13 de enero. Desde esta fecha y hasta la elección de Presidente del Gobierno, si fuera Pedro Sánchez el elegido el 1 de marzo, sus señorías cobrarán 9.800 euros, de media, por haber ocupado sus escaños. Cierto es, de nuevo, que los que más trabajarán serán los miembros de las Diputaciones Permanentes y los miembros de las Mesas, pero entre ellos no llegan ni a la mitad de los miembros de las Cámaras. Esto es España: unos pocos trabajan, el resto miran.
  • Otras retribuciones en especie como son: bono taxi de 3.000 euros, Iphones nuevos último modelo, Ipads o portátiles según su elección, línea de fibra para conexión a internet desde su domicilio o punto de acceso fuera del Congreso, despacho propio en cada Cámara…
  • Otras retribuciones: viajes ilimitados y sin aprobación previa ni justificación posterior, subvenciones a los grupos parlamentarios, gastos en llamadas y datos por teléfonos móviles y fijos…

En definitiva, por ser claros y poner los puntos sobre las íes, llevamos gastados desde el 27 de octubre al 2 de marzo, aproximadamente, 10,3 millones de euros de los parlamentarios que cesan más los 3,5 millones de euros de los que han tomado posesión. En total, casi 15 millones de euros a los que debemos sumar las retribuciones en especie y las otras retribuciones SÓLO DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS, a estas cifras se le suman las de los Senadores. Las cifras que arroja el Senado es mucho más compleja ya que el número de sus miembros varía y sus emolumentos son distintos. Pero en un ejercicio de simplicidad, equiparemos las cuentas de Congreso y Senado al mismo importe. Con ello ya tenemos un gasto público aproximado de 30 millones de euros.

Y eso si todo sirve para llegar al fin último de proceso electoral: elegir Presidente de Gobierno. Los más puristas me dirían que desde el mismo momento de la constitución del legislativo, sus señorías pueden legislar. Tienen el deber de legislar. Pero de nuevo los intereses de partido luchan contra los intereses generales. No van a trabajar para un Gobierno de otro partido. Aún sienten sus señorías que les paga la nómina sus grupos políticos y quien se la paga es el pueblo español al que deben servir.

Imaginemos que en este período elaboráramos una ley magnífica sobre educación de la que otro Gobierno de otra corriente va a hacer gala durante una legislatura completa. Eso de trabajar para otros en España… como que está mal visto.

Si el día 1 de marzo fracasa el proceso de investidura, si fracasan los sucesivos intentos y llegamos a esa cifra ansiada por Rajoy del 26 de junio para repetir elecciones, la cuantía del gasto público, que centra este artículo, podría ascender a los 100 Millones de euros en cargos públicos más los generados por unas nuevas elecciones. Los servidores de lo público al servicio del país.

 

Hacer demagogia con estas cantidades no es tarea de este emprendedor, pero muchos iniciarían fuertes proyectos con estas cantidades.No está el país para estos derroches.

Dado que cualquier trabajador cobra por su trabajo, podemos vincular el trabajo de sus señorías al efectivo de cualquier trabajador. Pedir que, al menos, cobre cuando empiecen a lograr sus objetivos ya que su contrato es, igualmente, por obra y servicio durante 4 años. De este modo hubiéramos visto cómo los acuerdos o la convocatoria de elecciones hubieran sido mucho más ágiles, menos traumáticas y más responsables en términos económicos directos e indirectos sobre el mensaje económico del país. Así mismo, que dejen de percibir nóminas cuando su servicio, en la convocatoria de elecciones, ha terminado.

Aunque parece que Ciudadanos y PSOE hayan llegado a un acuerdo de investidura, claro que se han asegurado de acordar que no sea de Gobierno… porque no lo van a llegar a constituir.