Martes, 25 de junio de 2019

Sánchez, presidente a toda costa

25/enero/lunes

    Viajo a Madrid y entrevisto para la revista “Turismo” a Gabriel Escarrer Jaume, primer ejecutivo de Hotels Meliá Internacional. La gran cadena hotelera española que tiene sobre la “a” de Meliá el moño de la Ñ. 377 hoteles, 100.000 habitaciones, 42.000 empleados. Un imperio mundial nacido en Mallorca hace 60 años, el que levantó, con intuición de visionario, Gabriel Escarrer Julià, el padre, que sigue siendo el presidente del grupo. Durante Fitur, la exposición de turismo celebrada hace unos días en Madrid, le pedí una entrevista, pero nos remitió a su hijo: “él lo lleva todo, él es la persona”.

    Amable, atento, de ojos grandes, abiertos y despiertos, tez morena, sacudida por los vientos del Mar Mediterráneo balear, Gabriel Escarrer hijo nos puso al día de los planes de su empresa, entre ellos abrir un hotel a lo largo de 2016 cada dos semanas por todo el mundo. ¿Cuál es la clave del éxito? le pregunté. “La tenacidad, la austeridad, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la preparación del personal, la atención esmerada al cliente y la pasión”, me contestó. Casi nada. En esas palabras se encierra la filosofía del grupo, impulsada por su padre, que siempre ejerció el liderazgo desde la entrega y el ejemplo. Estas personas son las de verdad, las que hacen cosas, las que contribuyen a mejorar la sociedad, el espejo mejor de nosotros mismos. Empresarios serios, de los que dan trigo, no como tantos que hay por toda España dedicados al pille y a la subvención por la vía del politiqueo. Mi amigo Leónidas Castro dice que “hay un gremio peor que el de los políticos malos, los empresarios políticos, los que no arriesgan en las urnas y van por detrás a recoger dinero público”. Hago un repaso rápido y me surgen muchos nombres, que procuro olvidar de inmediato.

     Gabriel Escarrer estudió en Estados Unidos e hizo un master en ESADE, una de las diez mejores escuelas de negocios de Europa. Me agrada que pasara por las aulas de ESADE; yo también estudié en esa escuela en Barcelona cuando tenía 25 años “Dirección de empresas periodísticas”. Aunque de nada me ha servido, no como a Gabriel Escarrer, que a los cuarenta y tantos años dirige una empresa modélica, dedicada a hacernos felices. ¿Hay misión más bonita? La lista Forbes tiene a su familia entre las 100 fortunas del mundo. Es lo bueno del periodismo, que somos gente pobre que nos “codeamos” con ricos. También con gente inteligente, de las que aprendes. Lo malo son los tontos, con los que nos tropezamos a menudo, y que tanto abundan.

[Img #553616]

2/febrero/martes

 

    La política ocupa toda la escenografía nacional. El Rey Felipe VI decide encargar que forme gobierno el socialista Pedro Sánchez. Mariano Rajoy dijo que no se lo había encargado a él con buen criterio porque no disponía de los apoyos necesarios. Pedro Sánchez salió a escena calificando de “espantada” la actitud del líder del PP y vencedor de las elecciones. A Pedro Sánchez se le nota que quiere ser presidente del Gobierno de España si no como sea, sí a toda costa. Es su última oportunidad para entrar en la historia de España, algo que le subyuga.

    Hay que reconocerle a Pedro Sánchez que es tenaz, y que no se arredra fácilmente. Ni siquiera han conseguido todos los barones del PSOE, la vieja guardia, convencerle que no puede pactar con Podemos. Escucho una entrevista de Carlos Herrera en la COPE a José Luis Corcuera. El que fuera ministro de Interior con Felipe González  se muestra totalmente contrario a esa posibilidad. Corcuera, que se hizo famoso por “la patada en la puerta”, un modo expeditivo de entrar las casas en busca de delincuentes, se muestra muy dolido por el desprecio con que tratan los nuevos jefes socialistas a “militantes” de tanto prestigio y conocimiento.

    Corcuera apuesta por una España unida y no quiere  ni escuchar a Pablo Iglesias, el líder de Podemos. Felipe González siempre lo ha rechazado también, sobre todo por la relación de Iglesias con los gobiernos venezolanos de Chaves y Maduro. Los viejos socialistas creen que Podemos puede terminar engullendo al PSOE si Pedro Sánchez sigue por este camino. Pero no cede. En el Comité Federal de hace unos días les sorprendió a todos, también a Susana Díaz, la mujer fuerte de Andalucía que puede ser su relevo. Dejó a todos descolocados cuando les aseguró que los pactos a los que pudiera llegar para formar gobierno los sometería a referendum de la militancia. Golpe bajo y muy medido. Este Pedro Sánchez es valiente, o temerario. Por todos los rincones se dice que es un “tolas” peor que Zapatero.

    Sánchez ya ha hecho las primeras reuniones con el resto de los partidos para conseguir su investidura y se ha mostrado ante los periodistas de forma muy optimista. En el PP se empiezan a poner nerviosos al preguntarse ¿y si consigue los votos necesarios para ser presidente del Gobierno? ¿Qué cara se le pondría a Mariano Rajoy y a los populares? Por eso no se cansan de decir que Pedro Sánchez va de farol y piden nuevas elecciones lo antes posible. Más que pedirlas suspiran por ellas. Esa sería la única salvación de este PP. De lo contrario sería el acabose. Los ciudadanos mientras tanto asistimos entre perplejos e indiferentes a todo lo que pasa, que no pasa. La bolsa baja, los poderes económicos se ponen nerviosos y en Bruselas están en ascuas. Esta España puede terminar en el infierno de Dante. Grecia de ejemplo, pero sin sus  clásicos. Al cisco de Cataluña se ha unido de lleno el ser y no ser del Gobierno. Pedro Sánchez juega también al “to be or not to be”.

 

3/febrero/miércoles

 

   Mientras en Madrid se mueven todos entre bambalinas, yo sigo leyendo el “Diario del anciano averiado” de Salvador Paniker. Este escritor “medio indio”, como el mismo se nombra ( su padre era “indio del todo”, de la India) es un sabio sorprendente. Nunca he leído a ningún escritor que sepa tanto de todo y con tanta precisión. De filosofía, oriental y occidental, de religión, de política, de música o de economía. Lo más increíble es que este hombre, que ahora tiene 88 años, ha sido empresario, lo que le ha obligado a dedicar parte de su tiempo a los números y a los resultados. Entre otras cosas es el fundador y alma de la editorial Kairós.

    Persona vitalista, entusiasta del amor, siempre se ha preocupado del bien morir, de la muerte digna, siendo desde hace muchos años la referencia y el principal  ariete por la eutanasia en España. Conocía quién era Salvador Paniker, pero nunca me preocupé por leerle. Hasta ahora. Estoy encantado de haber descubierto a un escritor de su envergadura. Ya estoy deseando leer también otras obras suyas como “Cuaderno amarillo”, “Diario de otoño” o “Variaciones 95”. Y es que Salvador Paniker es un pozo de conocimiento, explicado con una pedagogía sencilla y desde una literatura lejana al barroquismo y al manierismo. Este diario lo empezó a escribir cuando tenía 74 años y la salud le daba disgustos.

    Intercambio la lectura del  “Diario del anciano averiado” con la relectura de “El cuaderno gris” de Josep Pla. A lo mejor logro aprender algo de estos dos fenómenos.    

 

4/febrero/jueves

 

    Paseo con Rumbo. Voy a las afueras de la ciudad en busca de un prado donde corra y se meta en los charcos con libertad. Es un perro de aguas y no lo duda nunca: encharque que ve, allá que se zambulle. Luce el sol y no se aprecia por ninguna parte el invierno. Los pájaros se mueven y cantan confundidos, como si hubiera llegado la primavera. En el recorrido hay varios almendros, todos con brotes hermosos. Uno, el adelantado del grupo, con flores primaverales. Pienso en la frase que he leído en un periódico digital y que no recuerdo quién la dijo: “el que no crea en el cambio climático, sencillamente es que desprecia la ciencia”. Este año la naturaleza está dando muestras muy claras de ese cambio. Tanto, que en un reportaje en televisión un agricultor de Granada muestra a la cámara manzanas de una segunda cosecha en el mismo año. “Esto, dice, nunca lo había visto”. Mi amigo Alejandro Heras Lobato criticaba a un periodista, barroco y poético a la vez, diciéndole que los almendros sólo florecían una vez. Se tambalea la tesis de Lobato. Una vecina, con la que hablo del tiempo, me dice que ella está encantada con el cambio climático, que prefiere estas temperaturas benignas al frío crudo de siempre, y que dentro de cien años allá penas. Solidaria la amiga, y muy preocupada por los nietos la vi.

 

  Una encuesta del CIS vuelve a dar ganador en unas hipotéticas ( y también probables) elecciones al Partido Popular. Segundos sería Podemos, tercero, PSOE y cuarto Ciudadanos. O sea, que se entiende que Sánchez vaya a la desesperada porque en esa encuesta está su tumba. O sea, que a lo mejor ni valiente ni temerario:  desesperado.