Jueves, 20 de junio de 2019

Excesos del alcohol

Es evidente que el alcohol es la droga socialmente más aceptada y publicitada. Estamos asistiendo, desde hace tiempo, a un importante incremento en el consumo de alcohol en la sociedad española. No hay duda de que se ha puesto de moda beber hasta perder el control, y este hecho nos debe preocupar, especialmente, la actitud de algunos jóvenes que no piensan en las consecuencias de sus actos  involucrándose en riñas callejeras que terminan, la mayoría de las veces, en los servicios de urgencias.

[Img #548278]Todos los datos oficiales indican que la edad en la que se inician los jóvenes en el consumo del alcohol se sitúa entre los 13 y 16 años, a pesar de ser ilegal antes de los 18 años. No es rara esta situación cuando la publicidad, los bares y la tolerancia social los favorece y están animando a los jóvenes a consumir de forma incontrolada. Entiendo que la juventud es un periodo de cambios e inestabilidad y los jóvenes, a veces, usan el alcohol para desinhibirse, romper la timidez e integrarse y ser aceptados en los grupos donde se consume, pero obsesionarse con beber hasta perder el sentido y arriesgar sus vidas me parece brutal.

Las intoxicaciones etílicas se han convertido en algo habitual en los servicios de urgencias, sobre todo los fines de semana, ocasionando importantes problemas sociales y sanitarios. Si bien algunos son llevados por amigos y parientes, la mayoría son trasladados por los servicios de emergencias. Son jóvenes de todas las clases sociales y el porcentaje de intoxicaciones es casi similar entre chicos y chicas. Muchas de estas intoxicaciones encierran graves problema al ser mezcladas con otras sustancias. También acuden a los servicios de urgencias “borracheras” que, sin poner en peligro la vida, requieren atención sanitaria debido a cortes, caídas y golpes producidos por peleas en los ambientes nocturnos dado que la violencia está relacionada, cada vez más, con el alcohol.

Es difícil atajar el problema pero desgraciadamente no se pone empeño en buscar soluciones. Además de la educación, son necesarias campañas de concienciación para explicar a los jóvenes los peligros del alcohol. El excesivo consumo de alcohol es un grave problema de salud pública y las autoridades sanitarias deben de adoptar medidas para evitarlo.