Martes, 27 de octubre de 2020

Rendirse ¡NUNCA!

Cuando menos te lo demuestre no me dejes solo/a, será cuando más te necesite

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Cuando trabajas con chicos y chicas con problemas hay momentos que te enfrentas a situaciones tensas, problemáticas, palabras hirientes…

Sí, muchas veces eso es ser Trabajadora Social, cuando vives una situación inesperada que te hace replantearte si realmente estás haciendo bien tu trabajo creo que es normal pasar esos días de meditación interna (inteligencia intra-personal), si realmente vives con pasión tu trabajo.

Oyes cosas de las personas que te quieren y que se preocupan por ti como: “no te lo mereces”, “no tienes ninguna necesidad de aguantar eso” y tú misma lo piensas pero se te queda muy mal sabor de boca pensar que así acaba la cosa, es cuando dices me rindo. No, no te rindes llegas a la conclusión y al análisis de que algo se te está escapando, de que si en ese momento te rindes esa adolescente queda totalmente desamparado, ahora realmente es cuando te necesita aunque tenga muy mala forma de demostrarlo.

La sociedad, el entorno social y familiar en muchas ocasiones está siendo de muy poca ayuda, nuestros jóvenes son el resultado de la sociedad que tenemos, por ello hay que cuidarlos y animarlos para que realicen su camino los más felices y conscientes posible.

Por ello rendirse ¡nunca!, pararte a desahogarte, a tomarte tu tiempo y saber gestionar tus emociones sí. Cuando no quieres que te miren, cuando para llamar la atención de otras personas las atacas, ese es el momento en el que más falta te hacen esas personas.

Con esta reflexión quiero mostrar que somos personas, que somos grandes profesionales y que la labor de un trabajador/a social es realmente complicada e intensa. Con esto mi semanal beso para todos/as [email protected]