Martes, 27 de octubre de 2020

Un debate hipócrita: un bebé en el Parlamento

Llega una diputada, Carolina Bescansa, con su bebé, una criatura a la que por otra parte,  siempre lleva con ella, bien sea en reuniones de su partido, en mítines, y en cuantos actos han requerido su presencia. Cierto es que en muchas ocasiones la acompaña una niñera, pero su hijo está presente en toda su actividad política. Y sobre esta imagen se ha levantado una encendida polémica. Señores y señoras de distintos partidos y abolengo, no entendían cómo era posible llevar un bebé a la sagrada Cámara de los Diputados.

[Img #533132]Parece ser que lo que no se perdonaba era provocar una imagen que parece estar fuera de lugar, porque son los trajes chaqueta, las corbatas, y la disciplina de comportamiento –y de voto, dicho sea de paso- lo único que da prestigio al Congreso. Por la misma regla, ella estaba fuera de lugar como le recordaban los bien pensantes compañeros de escaño. Tiene usted una guardería excelente. Desde luego que sí y desde 2006, bien que lo recuerdo porque en ese escenario estábamos trabajando la Ley de Igualdad y con ella la necesidad de unos servicios públicos y gratuitos, de 0 a 3 años. La pregunta es, ¿cómo es posible que lo que único que haya ocupado portadas y soliviantados debates sea la imagen de una madre amamantando a su bebé?, como si esto fuera un acto de profanación intolerable.

Lo más vergonzoso es que estos señores y señoras, no se han escandalizado de otros temas relacionados con la maternidad, conviven con total tranquilidad con que los pañales tengan un IVA del 21%, como si éstos fueran un artículo de lujo. O que el agua mineral, necesaria para preparar un biberón, haya subido un 10%. Esto sí que es escandaloso, sabiendo que la renta media de los hogares en nuestro país, según datos del Banco de España en el año 2013, es de 25.400€ anuales en parejas bisalariales; si éstos se vean obligados a tener que pagar una guardería son muy conscientes de que éstas son muy escasas, como demuestran sus sempiternas listas de espera. Por ejemplo, en nuestra Comunidad Autónoma sólo alcanzan a un tercio de los niños, el resto tendrá que acceder a una privada, cuyos precios oscilan entre los 300 a los 450€. 

La escuela pública, en nuestro país, desde los tres años no es ni obligatoria ni gratuita, algo que sitúa a España por debajo de la media de los países europeos. Por lo tanto, todo parece depender de la renta familiar, algo que no escandaliza a nadie como si la nómina, o la los beneficios de los padres y madres, si éstos son autónomos, dependiera de su capacidad y de su talento y no fuera una obligación del Estado. Por lo tanto, las Administraciones se conforman con las que ya disponen y, desde luego, no figura entre sus acciones más urgentes, una cobertura más universal. No, estos temas no se introducen en los sesudos debates sobre el bebé de la diputada de Podemos, para qué hablar de otros temas, como prótesis dentales, gafas, y todo lo que pueda necesitar una criatura. Esto sí que debería ser motivo de rasgarse las vestiduras.