Lunes, 9 de diciembre de 2019

Si los Magos fueran Magas

Estos días pasados, próximos a la festividad de los Reyes Magos, he visto, con cierta extrañeza, el que se haya dado tanta importancia a que en algunos Ayuntamientos de nuestra querida España, para hacer de Reyes Magos se haya elegido a mujeres. ¡Han descubierto la pólvora!

[Img #527555]En no pocos pueblos y ciudades de nuestra piel de toro, desde hace muchos años, cuando las circunstancias lo requerían, o a la moza de turno, se le ponía entre ceja y ceja, hacían las mujeres de reyes magos y todos a callar. Claro que no sabían nada sobre eso de la “paridad” ni falta que les hacía, por lo que no le daban mayor importancia. Ahora, parece que se les ha encendido el candil (no llega a bombilla) que algunos regidores llevan en el caletre y nos venden esto como algo súper moderno, híper democrático y mega “paritorio”.

A lo que no le resto ni un ápice de importancia es a qué hubiera pasado si los Reyes Magos, los originales, los que fueron a adorar al niño dios a Belén, hubieran sido mujeres. La historia habría cambiado.

 Si los magos, hubieran sido magas, otro gallo nos habría cantado. Un gallo mejor, más comprensivo, más con los pies sobre la tierra, más humano… y otros muchos gallos más. De momento, en vez de oro incienso y mirra, le hubieran llevado al niño dios y a su madre, cosas más provechosas que el oro, el incienso y la mirra, que nadie sabe qué pudo hacer aquella humilde familia con aquellos presentes. Tal vez suscitar la envidia de sus vecinos, lo que no es empezar con buen pie que digamos. Si hubieran sido mujeres, para el niño, le habría llevado unos pañales, un caldito caliente para la madre, alguna mantita para protegerse del frío…, incluso un paquete de tabaco para el padre, que el pobre siempre queda marginado como si nada pintara en todo aquello (y tal vez fue así, no sé)... en fin cosas más prácticas y que realmente se agradecen en momentos como ese. Digo yo.

¡Ah! ¿Que aún no se había “inventado” el tabaco? Bueno pues, alguna otra cosa con la que se entretuvieran y quemaran su salud los hombres de aquella época.

Así que déjense de politizar tanto una fiesta tan entrañable para todos los niños, como es esta. Por cierto, en esos reyes, o lo que ustedes quieran poner, los niños siempre verán lo que quieren ver, no lo que ustedes, con toda su ciencia, sabiduría, igualdad, democracia, paridad… y no sé cuántas historias más, quieren que vean.

Eso déjenlo para los adultos, a los que podrán engañar sin grandes dificultades, con relucientes cristales y espejitos.