Miércoles, 13 de noviembre de 2019

Aguinaldo fiscal

Llegan los Reyes Magos por adelantado. Este año cambian su día de regalos del día 6 de enero al 20 de Diciembre. Ya sabemos todos de quienes se tratan… Melchor, Gaspar y Baltasar; Rajoy, Rivera y Sánchez, no seré yo quien diga eso de “respectivamente”, asígnenle a cada protagonista su homólogo según sus preferencias.

[Img #500616]En cualquier caso, estas fechas navideñas sí que van a ser las del consumo y la economía y no tengo claro si precisamente las del amor, la paz y los arrumacos familiares. Lloverán cuchillos y, esperemos, los ciudadanos seamos de nuevo los niños que vivamos la magia de las elecciones y de la Navidad con ese brillo especial en la mirada. Sin duda, el brillo ya se nota en la calle, sabiendo todos los ciudadanos que, hoy más que nunca, tienen en sus manos una importante decisión. El debate del pasado día 7 tiene poca importancia, lo que sí tiene valor es lo que los ciudadanos van a decidir el 20.

Saben todos los candidatos que, la economía y el empleo son los factores determinantes para estas elecciones. Para el amplio grupo de emprendedores, pequeños y medianos empresarios, empresa familiar y emigrados por cuestiones económicas (no pocos) el debate fue un completo fracaso. Como una mota de polvo, de pasada, algo que tuviera que ver con nuestro interés se tocó, pero tan poco que parece mentira que hayamos sido los “mimados” de esta legislatura. Mucho hablar de cultura emprendedora, del espíritu innovador de los jóvenes y del conjunto de los españoles, de apoyar la iniciativa empresarial de los recién titulados y desempleados y en el debate sólo se tocó el tema del contrato único, del empleo precario, del contrato único, de las pensiones y de la caja de la Seguridad Social y poco de los que contribuimos a que algo haya en ella. Señores candidatos, los millones de empleados contribuimos con el 45% de carga fiscal a la Hacienda Pública y no nos han nombrado, ni reconocido la labor ni un poquito… Gracias campeones. Bueno, increíblemente… Pablemos sí está tocando ese tema, pero la abultada cuenta de gasto público ya deja entrever la trampa que sería: mimarnos, para luego meternos el palo.

Pasado el debate, el Partido Popular se vuelca con el IRPF. Bien amigos, cualquier promesa de las elecciones de 2015 se notaría en nuestros bolsillos en el 2017. Eso es apostar por el consumo, la reactivación de la economía y nuestra liquidez en los bolsillos. Otro campeón de la economía. De nuevo, el PP etiqueta a los españoles de cortoplacistas ya que les promete liquidez inmediata en su nómina a cambio de subir los impuestos indirectos y, por lo tanto, los más regresivos. ¿Cómo se nota esto cada día? En que puedo disponer de 50€ mensuales más de mi nómina, pero me cuesta llenar el depósito de gasolina 60€ más al mes por la subida de impuestos. Total, uno pensando en ahorrarse 600€ anuales y termina pagando 720€. Esta y las muchas explicaciones de porqué con un barril de petróleo a 45 dólares (más de 100 hace una legislatura), el combustible sólo haya bajado 20 céntimos el litro de media. La magia de la fiscalidad.

El PSOE está siendo clarísimo. En España, según datos de la Unión Europea, la carga fiscal que soportan los ciudadanos es del 33%, uno de los más bajos. Por lo tanto, hay más recorrido. Volveremos a la borrachera de subvenciones, becas y bacanal de dinero de todos, ese que decía aquella ministra socialista (Carmen Calvo) que por ser público, no es de nadie y que hay que gastarlo. Y toda esta fiesta se pagará con todo lo que se pueda recaudar de cualquier lado.

A Podemos también le va la marcha del gasto público. Prometen compromisos fiscales basados en un aumento de la fiscalidad, de la recaudación y además una solicitud a Europa de licencia para aumentar el déficit. Vamos, que se barruntaría una época de gasto a lo “barra libre”. Si quieren ver cómo los ciudadanos gestionan las barras libre, que se pasen a diario por la noche salmantina… Verán que fiestas y que resacones.

Por último queda Ciudadanos. Sus propuestas pasan por bajar la fiscalidad directa e indirecta a todos y a todo. Asumen menor recaudación y a igual gasto público (sin recortes) “sólo” deberían pedir a Europa incumplir los límites de endeudamiento. Bueno, sería un seguir tirando para adelante tal y como estamos hasta ver cuando la vaca da su última gota de leche.

Fuera del contexto electoral, están los superfuncionarios, los omnipotentes políticos y la maquinaria europea. Ya han avisado, gane quien gane van a tener que gestionar con menor déficit permitido, recortando el gasto público y reformando el mercado laboral. Para todos aquellos que siempre han pensado que votar a las europeas servía de poco… Vayan anotando para las siguientes.

Así pues, voten en conciencia. Piensen en el aguinaldo que le van a dejar a los políticos y el valor de sus promesas. Hoy más que nunca, la obligación de pactar puede traernos mucho bien, no se van a poder hacer las cosas al gusto de uno solo.