La 'Livraria Lello Porto' es famosa en todo el mundo
El pasado 13 de enero la librería Lello & Irmão cumplió 120 años.
La ocasión fue conmemorada con una invitación a escritores, lectores y autoridades. Se tomó la decisión de que, a partir de ahora, se llame ‘Livraria Lello Porto’, uniendo así su nombre al de la ciudad a la que tan bien representa. Además, el primer ministro portugués, Luís Montenegro, presente en el acto de conmemoración, anunció que se iniciaba el proceso para su reconocimiento como Monumento Nacional. Ya ostenta el de Monumento de Interés Público desde 2013.
Todo el que haya visitado la ciudad de Oporto habrá pasado por esta librería, para eso no hace falta seguir la recomendación de ninguna guía de viaje. Su fachada modernista llama toda nuestra atención al acercarnos a la Torre dos Clérigos, otro punto clave de la ciudad, muy cercano a la calle de las Carmelitas, donde Lello & Irmão abrió puertas hace ahora 120 años.
A finales del siglo pasado, este edificio y este negocio cobraron visibilidad cuando una serie de publicaciones internacionales comenzaron a destacarla como “la librería más bonita del mundo”.
Más allá de comparaciones, la librería Lello de Oporto tiene duende y no lo ha perdido en todo este tiempo, como no ha perdido su función: la de vender libros.
Cuando la tienda empezó a llenarse de turistas, que fotografiaban mucho y compraban poco, pensaron en algo que compaginase el buen recibir portugués con su misión como librería, y así idearon cobrar una entrada que se descuenta en su totalidad al adquirir uno o más libros en el momento de la salida.
Al principio, la entrada era económica, ahora es de 12 euros, una cantidad suficientemente alta para disuadir a los menos interesados, pero, entienden los dueños, no prohibitiva para los entusiastas de la arquitectura y de los libros.
A quien le gusten los libros, le va a sorprender, con seguridad, alguno de los que va a encontrar en su recorrido por este peculiar espacio, pues los hay en todos los idiomas y de todos los tiempos, ya que la librería fue, además, editora durante décadas y también adquirió el legado de otras librerías que cerraron.
La decisión de cobrar entrada fue adoptada en 2015, cuando comenzó una nueva etapa para Lello & Irmão, al ser adquirido el 51% de su capital social por la familia Pedro Pinto. La propiedad define su misión como la de “luchar por la preservación del libro y poner a leer al mundo entero, dando a conocer la literatura portuguesa a lectores venidos de los cuatro rincones del mundo”.
Desde la introducción de esta medida aseguran que la venta de libros se ha disparado, mejorando la viabilidad de un negocio que siempre estaba lleno, pero no era rentable.
Aunque el importe de la entrada desanima a un número considerable de potenciales visitantes, la librería sigue sobrepasando su aforo de todas formas, y las colas a la puerta no son infrecuentes. Con todo, una vez dentro y al cabo de un rato de remolonear entre estantes y columnas, es posible acabar encontrando algún rincón alejado donde evadirse del ruido y los móviles y sentarse a sumergirnos en las páginas de un libro.
Aunque su color bermellón es parte esencial de este emblema portuense, originalmente estaba pintada de marrón. Durante las obras de restauración llevadas a cabo en 1993, fue pintada de rojo por error. Cuando el maestro de obra, José Rodrigues, contemplo el efecto, la equivocación le pareció un acierto, pues destacaba la belleza de la balaustrada y el movimiento zigzagueante de la escalinata, y entre todos decidieron dejarlo así.
Pareciendo de madera, el piso es realmente de hormigón, pero su forma dinámica la hace lucir leve en su conjunto.
El 13 de enero de 1906 fue inaugurada la librería por los hermanos José y António Lello en el actual edificio de la Rua das Carmelitas. La empresa había nacido en 1881 en otra ubicación, y ya desde su apertura se convirtió en un lugar de prestigio, donde frecuentemente se reunían los escritores más representativos de la literatura portuguesa de la época con la burguesía ilustrada de Oporto, a través de multitud de eventos culturales.
Proyectado por Francisco Xavier Esteves, el edificio sigue el estilo neogótico, con adornada fachada e interior donde abundan los arcos apuntados, las vidrieras, las columnas, y todo evoca ascenso y verticalidad.
En “la librería más bonita del mundo” el color, el cristal y la madera proporcionan la luz y la calidez que acogen al cliente y al curioso.
La vidriera del techo está compuesta por 55 paneles fabricados en la casa Antunes, el mejor taller de cristales de la época. Su autor fue el holandés Samuel Van Krieken.
J.K. Rowling, la autora de Harry Potter, vivió en Oporto entre 1991 y 1993. En ese tiempo comenzó a escribir el primer libro de la serie, “Harry Potter y la Piedra Filosofal”.
Todo el mundo dio por hecho que se había inspirado en la escalera roja de Lello & Irmão para la famosa escalera mágica de Howgarts, pero la escritora británica aseguró en 2020 que cualquier parecido con la realidad era pura casualidad y que nunca, durante su estancia en la ciudad, había visitado esta librería, y que ni siquiera la conocía.
Los seguidores portugueses de la saga Harry Potter se mostraron, lógicamente, decepcionados. Pero, a pesar de la aclaración de Rowling, muchos lectores de todo el mundo siguen viendo en este escenario un gran parecido con la biblioteca y otros lugares de la academia Hogwarts descritos por la autora.
Rua das Carmelitas 144, Porto (Portugal).
Horario: de 9 a 19 horas todos los días.
Entrada general: 12 euros deducibles en la compra de libros (se recomienda comprar con antelación a través de su web oficial https://tickets.livrarialello.pt/ para evitar esperas).
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