Lunes, 11 de diciembre de 2017

Magia y poética

 “Aquellos que sueñan de día comprenden muchas cosas que escapan a los que sueñan solo de noche”,

Edgar Allan Poe.

 

Poetizar  es el arte de penetrar en el  mundo inconmensurable de la creación, el universo de sus infinitas posibilidades, los determinantes y las circunstancias que le rodean, con frecuencia invasivamente, sus fundamentos conceptuales y técnicos; el juego mágico de los sueños y de las fantasías; la presencia avasalladora de eso que llamamos realidad ... Acercarse a la poesía y a sus autores exige un esfuerzo por entender las complejas relaciones que se establecen entre la vida y la obra de quien convierte su ser en un canto a la belleza  en busca de la perfección formal.

Vibra dentro de mí, me enciende en las noches solitarias y en otras ocasiones aplaca mis ansias. Sabe de las trampas de la vida, de los vericuetos de la muerte, de las angustias y sobresaltos. No claudica ante nada y a veces se muestra con antifaces. Así de creativa y mágica es la poesía 

La poesía emana  como lo hace el perfume de una flor. La poesía no nace de las reglas, sino que son las reglas las que derivan de la poesía. Así, hay tantos modos o géneros de poesía como poetas. A los poetas se les conoce, no por la estructura de sus poemas, sino por los hilos invisibles del alma que la naturaleza pulsa con sus versos.

 

“Es necesario pues, elevarse a aquel intelecto que por sí mismo es bello, y que por sí mismo es bueno”.

La poesía, su  magia es la memoria de la imaginación que resuena en armonía con la naturaleza. Nuestra sensibilidad cuanto más pasión “inyectemos” en la imagen, con más profundidad se grabará en nuestra memoria.

La poesía sin límites viene de la búsqueda de lo inalcanzable: “no es necesario que nuestro intelecto pueda comprenderlo, basta que en el estado en que se le haga presente la divina belleza extendiéndose por todo el horizonte de su visión”.

En la poesía vivimos los recuerdos y el mundo de fantasía que nuestros sueños son capaces de mostrar, por eso pienso que hacer fotografía es hacer poesía, la poesía de la luz, en ella se refleja melancolía, tristeza sueños y, sobre todo una ciudad de sueños que logramos entender con la mirada cuando la luz se hace la poética de nuestras almas.

Así la Poesía  abre ante nosotros una dimensión mágica, un reino de símbolos que aportan en su seno el misterio. Es mediante estas imágenes como la inteligencia humana, rompiendo sus límites se hace espejo de la inteligencia y la observación.