Miércoles, 20 de septiembre de 2017

Régimen

Las chaquetas de pana, las camisas azules son uniformes “d´un temps, d´un país”, como para muchos, hoy, las camisas de Alcampo o las coletitas abertzales.

Leí por ahí el otro día, sí, el Día de Mandela, o sea, el 18 del corriente, varias referencias al “régimen” actual español; gente muy “izquierdosa”, harto crítica, aseveraba que nuestra democracia no era tal sino un “régimen” y que la izquierda “oficial” tenía como gurús a un periódico fundado por un franquista –El País– y a un agente de la CIA –Felipe González–; ¿pruebas?, para qué, si lo dicen “los buenos”, “podemos” creerlo. Tan anchos… Nos sueltan semejantes exabruptos y se quedan tan anchos.

Desde luego, la derechona, tan afecta a ese otro “régimen” y tan manipuladora de este, no ayuda mucho; entre decir que el expresidente es agente de la CIA y acusar a los “nuevos rojos” –les dicen radicales­–, de querer hacer una España musulmana (prohibiendo la Semana Santa), tampoco hay mucha diferencia. Cómo les gustan las etiquetas, vive Dios; tanto las de Lacoste como las políticas.

A ver, gente, que estamos en verano y la calor ablanda las neuronas, de unos y otros. Este que escribe tiene claro que la Guerra Civil partió de una traición: la que llevaron a cabo Franco y sus secuaces, que utilizaron los medios que les daba el régimen que les pagaba –otro régimen, este republicano–  para ir contra él.

Tan claro es eso como que el “régimen” de hoy –que ya tiene unos añitos–, no disgusta a una gran mayoría… La democracia –que lo es– española, se construyó cediendo, sí, unos y otros, decidieron ponerse de acuerdo en qué era lo importante.

En ese proceso, algunos dejaron atrás las chaquetas de pana… Y otros las camisas azules. Tampoco es para tanto; son uniformes “d´un temps, d´un país”, como para muchos, hoy, las camisas de Alcampo o las coletitas abertzales.

Muchachos, una cosa es la nostalgia; yo la disfruto, soy, en muchas cosas, “viejo prematuro”… Sin embargo, otra cosa es querer revivirlo… al personal modo de ver las cosas. Eso, compañeros, no “podemos” hacerlo.

Que sí, que la transición fue mú-mala, que si la hubierais hecho vosotros habría sido impecable… Pero es que estabais naciendo, o erais, como yo, mú-pipiolos. O sea, que no hagáis trampa, hombre, que se nota mucho. Para mí que es nostalgia de no haber podido vivir aquella época, de no haber podido ir a la Mandrágora, por ejemplo.

Yo, por si sirve, prefiero que el 18 de julio me recuerde a Mandela –sin menoscabo de lo que signifique o duela para otros–; y por si sirve, y “sin acritud” –me da que para este guiño más de uno va a necesitar contexto histórico-hemerográfico– comparto un poema, "Averiguaciones previas", de mi primer libro…

@ignacio_martins

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