Domingo, 17 de diciembre de 2017

Primeros días de marzo

Gran actividad dentro de la colmena porque la reina ha comenzado a poner cientos de huevos al día.  Otra monarca, el águila real, también pone, pero de momento tan sólo su primer huevo. 

Antes de abandonar la península Ibérica, varios miles de grullas comunes hacen un alto de varios días en la laguna de Gallocanta para descansar. Muchos años comienzan aquí los espectaculares amores de estas aves, que van a criar miles de kilómetros más al norte. Arrecian las oleadas de aves migradoras que llegan, como las golondrinas, los cucos o avio­nes zapadores.

Despiertan     algunos reptiles, como lagartijas ibé­ricas, lagartos ocelados y culebras bastardas, mientras machos y hembras de pinto­jos, corredores y sapos comu­nes ya se han encontrado y dejado las charcas llenas de sus rosarios de huevos. El trigo tiene dos palmos.

Aunque dominen las flores cárdenas, hay otras de diferentes colores. Por ejemplo en los remansos de arro­yos y en charcas, los blancos ranúnculos comienzan a tapizar las láminas de agua y nacen muchos narcisos amarillos y caléndulas, esos modestos "girasoles", es decir, flores que miran siempre de cara a nuestra estrella, omnipresentes en los bordes de caminos y huertas. También se altera la savia en lo recóndito de algunos árboles. El más emblemático del mes es el tejo, que ahora culmina su floración. Continúa la de los alisos y sauces, a los que se suman algunas variedades de chopo, todos ellos partidarios de que sus flo­res precedan a sus hojas.

A la mayor envergadura de las luces le corresponde un incremento de los tonos malvas. Y es que, si se quiere, los meses también tienen su color, proporcionado por las floraciones domi­nantes. Marzo es de los violetas, pues no sólo quedan muchas flo­res de la especie con ese mismo nombre conocidas, también por­que los romeros están en sazón y arrancan los cantuesos y .varías especies de tomillos. Pero será el brezo rubio, allí donde los suelos gocen de una alfombra de matorrales, lo que más teñirá de morado nuestras miradas.

Con el mismo sentido de la anticipación vuelan ya bastantes especies de mariposas. Algunas andan poniendo sus huevos en los incipientes brotes de lo que será pasto de la nueva generación de orugas. La más espectacular mariposa de marzo es sin duda la cupaleche.