Viernes, 24 de noviembre de 2017

The Newsroom

Acabo de terminar la segunda temporada de esa serie; sí, soy de los seriéfilos y eso de verlas seguidas y sin cortes (en streaming o en disco) fue todo un descubrimiento y, hoy por hoy, una bonita costumbre…

Así, he disfrutado de The West Wing, de varias policiacas de la BBC –si pueden, no se pierdan The Fall y Line of Duty– pero también de otras como Gilmore Girls o Modern Family…

Perdonen los títulos en inglés, no me pongo pretencioso, es que parte de mi “ser mexicano” implica haberme acostumbrado a ver series y películas en versiones originales con subtítulos, algo que, de verdad, y ya he escrito otras veces sobre ello, recomiendo. Por eso, y porque no sé cómo se titularon en España, pongo los títulos en inglés, sorry

Pero bueno, hoy se trata de contarles por qué The Newsroom me parece una serie muy recomendable… Si tuviera que resumirlo en una idea, esta sería que, teniendo mucho de fábula, es terriblemente verosímil… Vamos, que nos cuentan algo que es imposible que pase en una tele, incluso lo veo cada vez más difícil en cualquier tipo de medio privado… Y, sin embargo, se refleja con precisión documental cómo es la vida en una “newsroom”, o sea, una redacción de un programa televisivo de noticias.

¿Paradoja?, puede que sí, pero también inteligencia en unos guionistas que nunca toman por tontos a los espectadores, ni buscan el aplauso (audiencia) fácil… No,y como los guinistas se esfuerzan, nosotros, como espectadores, dejamos que nos lleven, es decir, creemos ciertas cosas y dejamos de creer en otras más…

Y, sobre todo, se trata de aceptar que nos están dando algo con muchos diálogos –uy, qué aburrido–, siendo que la mayoría de esas conversaciones, además, reflexionan sobre los medios, sobre la realidad, sobre el ser humano –en todas sus vertientes: hombre, mujer…–.

No la voy a contar, porque además, la trama es lo de menos, aunque sí les garantizo que hay entretenimiento, y del bueno.

Pero también hay orgullo de ser –guionista, actor, periodista–, trabajo bien hecho –en los que hacen la serie y en lo que representan los personajes– y afán por convencer.

En este sentido, el personaje principal es un republicano liberal que decide renunciar a la audiencia fácil y “educar” al espectador, convencerlo de que votar –por lo que quiera votar, ojo– es una responsabilidad y que, para ejercerla, es imprescindible estar bien informado, es decir, saber lo que pasa y llegar, a partir de ahí, a conclusiones propias.

Por mi parte, educar no, desde luego, casi casi ni convencer, pero sí, desde que escribo estos artículos –con la poesía no pasa eso, claro– parto de no creerme nada e intento argumentar, que no es otra cosa que un afán de convencerme a mí mismo… Y cuestionarme de nuevo al día siguiente.

Yo creo que por eso me gusta The Newsroom…

Ya me dirán.

@ignacio_martins

www.ignaciomartin.com

https://www.facebook.com/ignaciomartinescritor