Miércoles, 20 de septiembre de 2017

Sigo viendo paralelismos

Este México de 2014 me recuerda, cada vez más, a la España del 77, por ponerle un año… Son otros tiempos, el mundo ha vivido crisis, económicas y etimológicas… Es decir, sé que, por ponerlo en titulares: en 77 todavía existía la URSS, muy pocos intuían los radicales cambios en la comunicación, tenían plena vigencia muchas dictaduras de corte conservador y no pocas del otro corte…

Sin embargo, en la España que viví como niño y que leí después –y sigo leyendo– se fraguaron acuerdos, cambios cuya intención y final entonces no se podían ver… Y en los que pocos creían. Por si fuera poco, había un presidente que tirios y troyanos calificaban de inútil, pelele, “pura imagen” –aunque el concepto estaba, entonces, poco desarrollado–; eso sí, a ese presidente tan “calificado”, algunos, pocos, le reconocían “olfato” político…

El contexto de ese presidente, sí, Adolfo Suárez, que en paz descanse, era algo que los expertos politólogos definirían con tecnicismos como “olla exprés” o “santo desmadre”… La gente de ETA todavía no se planteaba nada que no fuera más sangre, tiros, muerte… La ultraderecha, igual… Los círculos concéntricos de ambos pegaban palizas, cerraban cines… Cada uno los suyos, claro, pero acuérdense de aquello de los extremos y los tocamientos…

En los círculos no tan concéntricos, o sea, las izquierdas y derechas civilizadas, no pocos miraban, siempre que podían, para otro lado… Para terminar en una República, una Indepentzia, Independència o la lengua cooficial que quieran…

Unos y otros solo pensaban en ganar ellos y que perdieran los otros… En que Suárez era “de” Franco y ya…

No sé si alguien les habló de Pirro.

Esa España, tras mucho miedo, mucho dolor y muchas cosas malas, llegó a acuerdos, empezó a cambiar, a aceptar mucho de lo que unos y otros consideraban “inaceptable” y se volvió un país en el que crecí, estudié, me hice mayor y del que estoy razonablemente orgulloso…

Como he crecido, estudiado y me he hecho todavía más mayor en este México en el que vivo hoy y al que intento entender, un poco más, desde mi realidad, desde lo vivido y lo pensado…

A día de hoy, aquella España parece haber terminado en el Palace de Évole; son demasiados los que no le ven futuro; la rabia generaliza lo que es achacable, sobre todo, a unos cuantos nombres y apellidos…

Este México parece simplificarse en el priismo sociológico que ve más PRI en el PRI que en los que hasta ayer lo integraban y hoy, simplemente, tomaron otras banderas.

Ni allá ni acá parece haber solución; allá y acá parece suficiente con que otros tengan la culpa.

Lo dicho, sigo viendo paralelismos, muchos…

@ignacio_martins

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