Viernes, 22 de junio de 2018

Diet@ S@lud@ble

Son muchas las ocasiones en que nos enfrentamos a la necesidad y el placer de comer, las mayoría de las veces por cumplir con las necesidades energéticas y, otras por el placer de comer que afortunadamente son cada vez más por el aumento del nivel socioeconómico y por la cultura de festejar todo comiendo y bebiendo. Esta conducta entra dentro de la normalidad; siempre y cuando existan excesivas oportunidades para transgredir un principio básico comer de manera equilibrada en cantidad y en calidad. Es decir, no pasarse con las calorías y comer con variabilidad. Lo difícil, como siempre, sigue siendo el llevarlo a cabo por que existen muchas tentaciones en los supermercados y, actualmente, en las redes sociales y medios de comunicación, donde existe de Todo; pero sobre todo oportunidades de negocio con la Salud de los ciudadanos.

Son tantos los mensajes publicitarios que promocionan alimentos, dietas y composiciones alimenticias y nutritivas que es difícil debatir y digerir por parte de la población; pero para evitar su daño y la agresión culinaria no existe más que el sentido común basado en algunos conocimientos básicos y en algunas ideas esenciales que hay que seguir para, en primer lugar, evitar problemas y, en segundo lugar, que lo que es una necesidad y un placer no se convierta en una problema.

En relación con la dieta y los alimentos, se pueden escuchar y leer muchos consejos; lo fundamental es tener presente que no existen recetas mágicas, ni alimentos mágicos. La necesidad que exige nuestro cuerpo para ejercer sus funciones físicas, mentales y sociales es el aporte adecuado de macro y micronutrientes, proteínas, hidratos, grasas y, vitaminas, minerales, agua y fibra. Para ello, no hay más remedio que llevar una dieta equilibrada y prudente. Es decir, se puede y se debe comer de todo y, sobretodo alimentos naturales, no procesados y alimentos de temporada, por ejemplo la fruta que toca en cada época del año-

El poder para hacer las cosas bien, en este caso, comer adecuadamente, brota de nosotros mismos, adquiriendo protagonismo en el día a día, pensando en hacer una dieta variada y completa a los largo de la semana. Lo importante está en no esperar a que nuestras expectativas se cumplan por azar, porque a la lotería se juega todos los días con lo que pensamos, hacemos, y ejecutamos. Y en este caso las comidas deben ser varias y variadas para garantizar su cantidad y calidad para que ésta sea mejor y más saludable. Porque la Salud se consigue en cada comida, en los paseos de cada día, en los hábitos y comportamientos que desde el sentido común, las evidencias y el funcionamiento cerebral nos aporta un Estilo de Vida Saludable. Sólo así se aumentan las posibilidades de vivir con Salud y se obtiene un aspecto vital y saludable.

También para la Vida diaria conviene alimentarse de principio y valores que den consistencia y coherencia a la vida social y, nos aparte de los tóxicos biológicos, ambientales y sociales y, de la gente tóxica que cada vez son más como ponen de manifiesto las redes sociales.

Frente las recetas mágicas y excentricidades y, frente a las noticias falsas e interesadas están las evidencias, la sensatez y el esfuerzo diario para llevar a cabo un Estilo de Vida Saludable para tener más y mejores posibilidades de vivir en Salud.

 

JAMCA