Sábado, 26 de mayo de 2018

La Universidad desarrolla un innovador indicador para situaciones de sequía agrícola a nivel mundial   

El estudio, bajo la dirección de Nilda Sánchez, presenta como novedades la utilización de tres indicadores: atmósfera-planta-suelo
Nilda Sánchez, directora de la investigación; José Martínez, investigador principal del Grupo de Investigación de Recursos Hídricos del CIALE, y los investigadores Miriam Pablos, Carlos M. Herrero y Ángel González. Foto: Sergio Manzano

El Grupo de Investigación de Recursos Hídricos de Universidad de Salamanca, adscrito al Instituto Hispano Luso de Investigaciones Agrarias (CIALE) y dirigido por José Martínez Fernández, acaba de publicar el innovador estudio sobre sequía agrícola aplicado a escala mundial “SMADI (Soil Moisture Agricultural Drought Index, o índice de sequía agrícola basado en humedad de suelo)”, una nueva herramienta que se revela como un excelente indicador para las situaciones de sequía en diferentes condiciones bioclimáticas y geográficas del planeta.

El trabajo, recogido por la prestigiosa revista Agricultural and Forest Meteorology -primera en el ranking internacional del área agroforestal y en los puestos de cabeza en las del área climática- presenta como principales novedades la utilización de tres indicadores de sequía que abarcan el conjunto “atmósfera-planta-suelo en lugar de los típicamente usados datos meteorológicos” y, por otra parte, que esos indicadores se obtienen únicamente mediante “datos de observación remota, es decir, mediante teledetección”, explica la científica ideóloga y responsable del proyecto, Nilda Sánchez Martín, a Comunicación USAL. 

Ahora, el objetivo final del grupo de la Universidad es demostrar la aplicabilidad de su estudio para las agencias meteorológicas y el sector agrícola. Gracias a su simplicidad y disponibilidad el índice puede integrarse con otros indicadores climáticos complementando, así, las estimaciones de sequía que los expertos realizan actualmente desde otras perspectivas.

Misiones espaciales SMOS y MODIS para la obtención de imágenes de satélite

Los datos necesarios para su cálculo se han obtenido de las misiones espaciales SMOS (Soil Moisture and Ocean Salinity), de la Agencia Europea del Espacio, y MODIS (Moderate Resolution Imaging Spectroradiometer), de la NASA. El primero proporciona valores de humedad de suelo superficial y el segundo datos de temperatura de la superficie y del estado de la vegetación. Todos los datos se proporcionan a escala diaria y se trabaja a una resolución espacial de 0,05 grados, aproximadamente 5 km.

Como la fuente de datos empleada para realizar la estimación son imágenes de satélite, la gran ventaja que ofrece SMADI es que puede ser aplicado a cualquier escala espacial. En este caso se obtuvo un índice válido para distintas condiciones bioclimáticas y geográficas a escala global. Además, gracias a la disponibilidad temporal de las imágenes remotas “se puede obtener un SMADI semanal o quincenal, o incluso con mayor resolución temporal”, subraya Sánchez Martín.

Validación de SMADI

El estudio se realizó para el período 2010-2015 y fue validado en España, Australia y en Estados Unidos mediante la comparación de datos con otros índices de sequía independientes aplicados habitualmente en estos países. Como apunte a destacar, los resultados demostraron que el índice de la USAL tiene “el mismo potencial que cualquiera de ellos, pero con la ventaja de que es mucho más fácil de calcular”, resalta la responsable del proyecto.

Asimismo, durante ese período los investigadores procedieron a refutar la fiabilidad de SMADI con eventos reales de sequía a escala mundial recabados por el Centre for Research on the Epidemiology of Disasters, de la Universidad Católica de Lovaina. Los resultados pusieron de manifiesto que SMADI identificó temporal y espacialmente más del 80% de los eventos de sequía declarados en esos registros a lo largo de todo el planeta.

El trabajo, que fue desarrollado en colaboración con la Universidad de Valencia y el Barcelona Expert Center, se ejecuta en el marco de dos proyectos de investigación financiados por el Ministerio de Economía y Competitividad y por la Junta de Castilla y León que abordan la investigación sobre sequía agrícola desde diferentes perspectivas y bases de datos.

  • Nilda Sánchez posando junto a una imagen del SMOS. Foto: Sergio Manzano