Jueves, 19 de julio de 2018

Medio siglo del hucho en el Tormes

En 1984 comenzaron las sueltas de ejemplares criados en el Centro Ictiogénico de Galisancho

Un ejemplar de hucho capturado en el Tormes una temporada anterior

Corría el año 1968 cuando llegaron a las aguas de nuestro querido río Tormes los primeros huevos embrionados de una especie de salmónido difícil de aclimatar. Esta es la historia de un proyecto que este año cumple medio siglo de vida, sí 50 años de la introducción del salmón hucho hucho en el Estado español. Los impulsores eran los ingenieros técnicos de montes y biólogos, Carlos Mondéjar y  Jesús Losa, quienes después de realizar un estudio de las características de los ríos, intercambiar opiniones con expertos, encontraron que el río Tormes, debido a ser un río de sedimentación, tener gran abundancia de ciprínidos y estar regulado por un pantano de manera que su caudal permanece estable a lo largo del año, constituía un hábitat perfecto para su aclimatación.

Se realizaron estudios y repoblaciones en otros ríos de España, pero estos peces no llegaron a aclimatarse, siendo el lugar más idóneo aguas abajo del embalse de Villagonzalo. De esta manera, el 14 de mayo de 1968 viajaron hasta el aeropuerto de Madrid a recoger parte de los huevos embrionados que, procedentes de la extinta Checoslovaquia, destinaban a España para su aclimatación.

Depósito de los huevos

Los huevos fueron depositados en un canal habilitado, situado en la minicentral de Mirat, en el pueblo de Villagonzalo de Tormes, el 15 de mayo, día de San Isidro Labrador. Así nacían los primeros huchos del río Tormes. Durante tres años sucesivos se siguió repitiendo la repoblación con huevos embrionados, esperándose con sumo interés su reproducción natural, que se logró constatar en el año 1972.

Ese mismo año se pesca el primer hucho salmantino, fue el 30 de enero y el ejemplar capturado dio un peso de 6,2 kilos y una longitud de 83 centímetros. Cuatro años más tarde se capturaban huchos de más de catorce kilos y una población de especímenes de varias medidas y pesos, hecho que verificaba la existencia de una pirámide de población, con lo que se procedió a la creación y apertura del coto deportivo de pesca Villagonzalo.

Terrible sequía en 1978

En 1978 hubo de acontecer por desgracia una de las mayores sequías que ha padecido el río Tormes, llegándose a secar el pantano de Santa Teresa. Este hecho causó la muerte de numerosos ejemplares de distintas especies piscícolas, truchas, huchos y demás peces que habitaban en su cauce. Para evitar posibles repercusiones si se repetían situaciones parecidas, se procedió a la construcción del Centro Ictiogénico de Galisancho para así facilitar su reproducción artificial y mantener las diferentes especies de salmónidos antes de soltarlas en nuestros ríos. Este centro empezó a funcionar en 1981 y actualmente se puede visitar por el público.

Destacar que es a partir de 1984 cuando se empiezan a realizar las sueltas de ejemplares reproducidos en cautividad. Desde su introducción en el río Tormes, el hucho ha generado controversias entre los pescadores deportivos, unos a favor y otros en contra, pero lo que sí es cierto es que tener en nuestras aguas tan emblemático pez hace que pescadores deportivos de todas las partes del mundo vengan a nuestra tierra para intentar la captura del hucho y disfrutar del paisaje, de las aguas, del entorno, de los placeres de la vista, el gusto y el olfato; vamos, de los cinco sentidos y de las gentes tan maravillosas que habitan en esta nuestra tierra.

No quiero terminar estas líneas sin antes agradecer a todas cuantas personas de una manera u otra han conseguido que este extraordinario pez pueda hoy cumplir cincuenta años de vida. Feliz cumpleaños.

Salud y Buena Pesca.

  • El Centro Ictiogénico de Galisancho realiza también una función educativa