Viernes, 25 de mayo de 2018

Las buenas noticias que no siempre se ven

“El mundo no será destruido por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que lo observan y no hacen nada”. (Albert Einstein)

Carlos Viruega

Activista por los Derechos Humanos

Cada vez son más las personas que se sienten atemorizadas por el rumbo que sigue nuestro mundo hoy en día. Nosotros, los ciudadanos cotidianos —como tú, que estás leyendo esto ahora mismo—, vivimos rodeados de medios de comunicación que nos mandan constantemente estímulos informativos, los cuales tradicionalmente siempre han tenido algún tipo de sesgo o intencionalidad en su trasfondo. En estos últimos años todos nosotros hemos visto cómo estos medios nos han saturado de noticias sobre la gran multitud de injusticias —algunas de ellas más interesadas que otras— y de catástrofes que se cometen en cada uno de los continentes que poblamos, lo cual produce una atmósfera en la sociedad de inseguridad, de pesimismo o incluso de ignorancia respecto a la realidad que nos acontece.

A pesar de todos estos estímulos negativos a los que estamos sometidos cada día, muchas personas de esta comunidad de ciudadanos de la que hablamos mantiene su esfuerzo constante por intentar revertir estas situaciones de injusticia. Y es que si hay algo cierto, es que todo esfuerzo obtiene de una manera u otra su recompensa, y a pesar de que los logros que se alcanzan no sean tan mediáticos como nos gustaría o como se esperaría de las cadenas de medios de comunicación, es necesario seguir propagando hasta dónde es capaz de llegar la fuerza si se trabaja en conjunto, y es por ello que hoy se merecen un espacio donde ser atendidos.

En estas últimas semanas, ha sido destacado lo acontecido en Irán y cómo la movilización social por los derechos humanos ha dado su fruto. Nos remontamos al caso de Shima Babaee, una luchadora por los derechos humanos y crítica con la situación de la mujer en su país que protestó contra el uso obligatorio de velo en las mujeres del país. Este hecho no agració a las autoridades del Estado, lo que precipitó el arresto de la activista y su marido, Dariush Zand. Tras varias semanas de encarcelamiento, hemos conocido que se ha procedido a su liberación, además de que varias eurodiputadas españolas han firmado una carta a la Alta Representante de la UE para Política Exterior explicando la situación que viven las mujeres iraníes que reivindican sus demandas respecto al problema del velo obligatorio entre otros, así como se insta a la puesta en libertad de aquellas que han sido detenidas por su actividad en este tema.

Los progresos los seguimos viendo en otras partes del mundo. Respecto a otros casos más particulares, encontramos tres grandes casos que judicialmente siguen desarrollándose y obtenemos nuevas noticias. En primer lugar, encontramos los avances del caso de Bernardo Cuero en Colombia, donde la hermana del asesinado se ha mostrado profundamente agradecida por el apoyo internacional que ha recibido de Amnistía Internacional, ya que se ha conseguido presentar nuevos documentos contra el presunto asesino, Víctor Carlos Meriño. También se ha avanzado en el asesinato de Berta Cáceres, antigua líder de la Comunidad Indígena Lenca y defensora de los derechos humanos en Honduras, que llegó a recibir el Premio Medioambiental Goldman; la oficina del Fiscal General ha señalado a David Castillo, gerente general de DESA y gran enemigo de Berta, ya que se mostraba en contra de la construcción de una presa y cuya lucha le dejó sin vida.

Cabe mencionar los avances que encontramos respecto al problema que supone la pena de muerte alrededor del mundo. En Benin recientemente catorce presos condenados a muerte han sido conmutados, dando así un gran paso en lo que se refiere al respeto de los derechos humanos, así como en Guinea Ecuatorial, donde se ha conseguido abolir la pena de muerte. Es precisamente en este país donde además Ramón Esono ha conseguido ser declarado inocente, algo ya conocido por Amnistía Internacional, que denunció anteriormente ser un “preso de conciencia” al ser acusado por diversos cargos de falseamiento monetario, acusaciones que resultaron dudosas y que pueden deberse por su profesión, un conocido artista que frecuentemente criticaba al gobierno.

Por último, cabe destacar los esfuerzos llevados a cabo para que el Gobierno de España tome medidas y denuncie la situación de injusticia que encontramos en países como Rusia, donde tras la persecución de hombres homosexuales se ha conseguido abrir un debate en el Senado (aunque se sigue exigiendo al Gobierno español la apertura de una profunda investigación del caso, así como la protección de este colectivo amenazado en nuestro país) o la condena que realizó el Gobierno español sobre la situación humanitaria en Siria, donde los constantes ataques a edificios y al personal del equipo sanitario del país hacen más complicada y catastrófica la situación de este Estado, algo que nuestro país denuncia como una “grave violación del Derecho Internacional Humanitario”, a lo cual se exigió el cese inmediato de la violencia en la zona.

Tras estas positivas noticias, no cabe duda en que el esfuerzo de todos unidos es mucho más fuerte de lo que frecuentemente nos imaginamos, y es por ello que hay que apoyar la colaboración entre todos y todas por un mundo más justo y cercano. No podría terminar este artículo sin una famosa cita de Albert Einstein, que decía que “el mundo no será destruido por aquellos que hacen el mal, sino por aquellos que lo observan y no hacen nada”.