Viernes, 25 de mayo de 2018

Aprender a volar

 

 

Dueña del deseo,

acaricio la piel de un nuevo ser

que siente el tacto de la luz,

El aire roza su figura,

posada entre mis dedos.

Su vuelo acuna libertad

en sus alas encendidas,

bajo el manto de unas manos.

Aleteos de amor

en el frescor de la mirada.

 

SOFÍA  MONTERO  GARCÍA