Sábado, 21 de abril de 2018

Cartas de los lectores

Los que suben

En contra de la moda, para mi Ciudadanos es mejorable, veo al riverismo volátil, liviano, confuso, sin sitio, sus ideas generales son un calco de las de cualquier socialista o popular moderado. Esta formación de origen catalán no es tan novel como aparenta, pronto cumplirá doce años y diez de alternativa en las generales. Pero pese a ese rodaje todavía no ha pisado el ruedo de ninguna plaza, lo que le permite presentarse como eterna promesa.

Solo quien pisa el ruedo de una plaza se expone a que le coja el toro. Y hasta ahora el Sr. Rivera solo se ha limitado a dar consejos a su cuadrilla desde la barrera o el salón del hotel. Cuando les ha tocado retratarse, tampoco ha aparecido el prometido lidiador de la cuadrilla.

 ¡De la nueva política! No se ve nada la labor de Arrimadas en Cataluña tras ganar las elecciones. Su flexibilidad ronda el esperpento: en Andalucía apoyan a Susana Díaz, la heredera de un Griñan al que están juzgando por la mayor corrupción de Europa.  En la Comunidad de Madrid sustentan al PP “de milagro” un día sí y otro no. Ha destruido de hecho las garantías jurídicas de la presunción de inocencia. En economía se declaran liberales, pero en la práctica Rivera se ha lanzado a exigir al Gobierno un rosario de subvenciones, en la más clásica política socialista. De gratis total. En el tema catalán, resulta de risa que hayan crecido por su firmeza pro 155 cuando lo cierto es que al principio no lo querían. En el Parlamento Europeo forman grupo con los separatistas catalanes y en el tema lingüístico ni media palabra. Y en la bofetada alemana ni se enteran

Entonces si Ciudadanos ofrece más hilo que tela. ¿Cómo se explica su subida? Creo que es sencillo: en España existe hoy una nueva y brillante clase profesional, muchas de talante centrista-conservador a la que ya se le atraganta la corrupción del PP la gravedad de los ERE y ahora la Gurtel de los socialistas valencianos. Todo tiene su miga moral para la nueva clase profesional, porque mide si ha mentido a los ciudadanos una política que se había autoproclamado látigo de corrupción y bandera de honradez. Por todo esto, mientras Génova sea la casa de los líos y a los socialistas no dejen de salirle corruptos. Rivera seguirá subiendo, sin haber demostrado nada en ninguna plaza.

Asique cuidado con las encuestas, que parece una vez más que nos venden la piel del Oso antes de abatirlo. Y que nadie se olvide, de partidos bisagra están llenas las cunetas de la Historia… Y luego ya veremos…