Domingo, 22 de abril de 2018

Tarde de Resurrección con Teresa en Serradilla del Arroyo

El grupo de Teatro ‘Lazarillo de Tormes representó su montaje ‘Teresa, la jardinera de la luz’ en el marco del conjunto de actuaciones que la Diputación de Salamanca está patrocinando por la provincia
La representación tuvo lugar en la iglesia de san Lorenzo

‘Lazarillo de Tormes’ acaba su periplo de actuaciones realizadas a lo largo de la Semana Santa del 2018, con su apoteósica actuación en la tarde del Domingo de Resurrección, primer día de abril, en Serradilla del Arroyo. La emoción se concentraba en el ambiente, pues si de algo sabe este pueblo es de llevar el teatro por sus rincones y escenarios artísticos, para hacer llegar de este modo, los últimos momentos de la vida de Jesús de Nazaret. Un boca-oído continuo ha sido el modo de difusión que ha hecho que una multitudinaria y magnífica puesta en escena llevada a cargo por un gran número de vecinos del pueblo, se haya convertido desde su inicio hace más de treinta años en un evento de alto interés cultural.

Teresa, la jardinera de la luz, está siendo igualmente desde su estreno allá por el año de la conmemoración del V Centenario de Teresa de Jesús, otro acontecimiento teatral que no sólo ha roto moldes ya conocidos en este ámbito, sino que ha llegado a un innumerable público porque ha sabido acercarnos a una figura tan emblemática y mitificada como lo es la carmelita del XVI, para presentárnosla en su faceta más humana, la de una mujer enamorada del protagonista nazareno que Serradilla del Arroyo nos ofrece en su también multitudinario trabajo.

Después de la ya famosa y emotiva representación de la Pasión que como cada Viernes Santo, ha tenido lugar en este pueblo como viene siendo habitual desde el año 1984, sus vecinos no han dudado en dar acogida a este otro montaje, con tantos puntos en común con el suyo. Ambos tienen como eje, los últimos momentos de la vida de dos personajes de nuestra Historia cuya huella en el mundo es indiscutible. La relación entre los dos, Jesús de Nazaret y Teresa de Jesús fue tan estrecha, que nos acercan a una relación distinta, humana a la vez que divina entre dos seres que aún pisando fuerte y no exentos de dolor y sacrificios, aspiraron a lo más alto. Y es que a pesar de su condición terrenal hablaron al mundo en claves de luz que convierten a los que de sus palabras se han enamorado en adalides de sus enseñanzas.

En la mañana de Viernes Santo, Serradilla del Arroyo convierte muchos de los rincones de la localidad en auténticos escenarios naturales por los que transcurre la Pasión de Cristo, pues a pesar del paso de los siglos siguen siendo inherentes a la Humanidad. Campos cultivados, olivos seculares, arroyos donde beber y lavar, templos donde orar y ante todo las grandezas y mezquindades de las que el ser humano ha hecho gala a lo largo del tiempo. El público asistente ve entrar en su pueblo como si de Jerusalén se tratase a un Jesús sobre un borrico, que cena por última vez en el atrio de la iglesia parroquial de san Lorenzo, delante de la cual y gracias a sus olivos se recrea el huerto donde el nazareno es prendido. En el arroyo que cruza el pueblo, las mujeres hacen la colada y una de ellas le enjuga el rostro. Las cruces de los condenados se encaminan hacia la ermita. Allí sufren su tormento. Finalmente la representación acaba con la Resurrección en la loma conocida como Teso Santo. Todas las escenas se cuidan con mimo.

Este año, la luz de la vida llega también a Serradilla del Arrollo en la tarde del Domingo Pascual como un remedo de la Buena Noticia, pues Teresa de Jesús vivió también su vida terrenal movida por las palabras y siguiendo los caminos que pisara ese Jesús nazareno recién resucitado. Y en la iglesia parroquial de san Lorenzo cuyo altar mayor está presidido por un precioso retablo plateresco que perteneciera al cercano Monasterio de la Caridad, emocionados espectadores asisten a un escenario teatral familiar para ellos, y que ‘Lazarillo de Tormes’ ha sabido rescatar y bien utilizar después de tantos siglos sin ser usado: el altar de una iglesia. Aquí comenzó nuestro teatro y aquí llega a tanta gente que ha compartido vida e historia dentro de los muros de estos recintos. Cada detalle de Teresa, la jardinera de la luz está al igual que en la Pasión que representa este pueblo, cuidado con mimo. Desde la llegada de las carmelitas, hermanas de Teresa, con sus hábitos de estameña, hasta la música renacentista de la época que emana del órgano del maestro Salinas. Desde la humildad y miedo de las monjas, hasta la fuerza y lucidez que el cariño de la maestra les inspira. Desde la prepotencia del dominico inquisidor que condena a Teresa, al desmoronamiento paulatino de este hombre representante del poder y la ignorancia de todos los demás. Variadas escenas de un esteticismo exquisito están jalonadas por diálogos rápidos que van de la ironía al recogimiento, de la osadía a la compasión. Sazonado con poemas, cartas y palabras de nuestra monja, crean la atmósfera necesaria que nos traslada una vez más al convento de Alba de Tormes, donde al igual que en la narración a la que se asiste en Serradilla el viernes por la mañana, se vuelve a producir otra especie de milagro en el que Cielo y Tierra parecen acercarse. Vuelve la blancura a lo alto y se aplaude con entusiasmo algo que se entiende como común. Algo que sólo el teatro puede transmitir porque nos representa.

www.lajardineradelaluz.com

Ver más imágenes: