Domingo, 24 de junio de 2018

Un pueblo noble y digno

Manifestación en Madrid

Se acaban de cumplir 42 años de la declaración de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) el 27 de Febrero de 1976 en la ciudad de Bir Lehlu.

Demasiados años refugiados en mitad de la hamada, de la nada. Ya son muchos años desde que por primera vez visité los Campamentos de refugiados en Tindouf (Argelia) como cooperante y me encontré con un pueblo que nos quiere, un pueblo noble, digno, fuerte y pacífico, que sus hombres y mujeres quieren recuperar su país a través de un referéndum de autodeterminación democrático y que cumpla todas las garantías, y no a través de un conflicto armado.

Hace unos días oía al Secretario de Estado de Asuntos Exteriores de España decir que los Derechos Humanos (DDHH) son una absoluta prioridad en las políticas del Estado Español, y yo me pregunto ¿son los DDHH para España una prioridad siempre y cuando no interfiera en sus intereses económicos y políticos?, y ¿sabe el Secretario de Estado que en los territorios ocupados por Marruecos cómo se violan de manera fragante cada día los DDHH por parte de las fuerzas militares marroquíes?, y ¿sabe cómo en los territorios  del Sáhara Occidental, ocupados por Marruecos cada día se está torturando, persiguiendo y oprimiendo a la población saharaui? ¿y que cada día se están expoliando los recursos naturales del Sáhara?

España interrumpió el proceso de descolonización del Sáhara Occidental, abandonando a su población y permitiendo a Marruecos ampliar sus fronteras y por lo tanto España es responsable directa de la situación y de la resolución de este conflicto.

España es la Potencia Administrativa de este territorio, que tome cartas en el asunto y apoye las resoluciones de la ONU para que se lleve a cabo el referéndum de autodeterminación e instar en Europa se cumpla la legalidad Internacional para lograr el cese inmediato de la represión en el Sáhara Occidental así como la liberación de todos los presos políticos saharauis defensores de los DDHH.

Sería importante garantizar el acceso al territorio de observadores internacionales y ampliar el mandato de misión de la ONU en el Sáhara Occidental (MINURSO) para que se garantice el alto el fuego y evite la vulneración de los DD.HH. hasta la celebración del referéndum.

Habría que aumentar la ayuda humanitaria destinada a los Campamentos de refugiados de Tindouf, donde sobreviven gracias a la ayuda internacional.

Reconocer al Frente Polisario como el representante legítimo del pueblo saharaui, tal como reconoce la ONU.

Creo en un Sáhara libre, en un referéndum que les permita a más de doscientos mil saharauis volver a su tierra de la que nunca debieron salir.

Ya va siendo hora de que España apoye de manera clara y rotunda a la que fue nuestra provincia desde 1958 y que este pueblo hermano recupere la libertad y pueda dirigir su propio destino en paz y en libertad.

Aún llevo gravado en mi corazón cuando por primera vez visité los Campamentos de refugiados saharauis en Tindouf, que al mirar por la ventanilla del avión y ver la Wilaya de Smara, sabía que parte de mí se quedaba en aquellos territorios con los hermanos saharaui