Sábado, 23 de junio de 2018
Bracamonte al día

El Ayuntamiento pide a la Policía Local que multe en el acto a quienes no recojan los excrementos de su perro en la calle

PEÑARANDA | Desde el consistorio destacan que “sabemos que es un porcentaje pequeño los dueños que realizan este comportamiento  incívico, pero es de obligado cumplimiento y coste cero”
El parque Los Jardines, que se abria para perros en 2015, es uno de los lugares donde se encuentran diariamente excrementos sin recoger
El Ayuntamiento de Peñaranda ha dado orden directa a la Policía Local para que impongan sanciones a quienes no recojan los excrementos de su perro en vía pública. Así de rotundo se muestra el consistorio tras comprobarse que se mantiene la problemática en calles y zonas verdes de la ciudad, lo que además está generando no pocas quejas vecinales.
 
Francisco Díaz, primer Teniente de Alcalde, ha recordado las diferentes campañas municipales de concienciación que comenzaban en 2015 con la dedicada a los niños, en la que además se repartieron bolsas y dispensadores, algo que aún hoy continúa ofreciéndose de manera gratuita en las instalaciones del Merca Rural. 
 
A ello se sumaba la presencia policial de paisano, aunque añade que “no podemos tener un agente por cada ciudadano que tiene perro. Aún así este comportamiento incívico de unos pocos ha sido sancionado, aunque no en la medida que me hubiera gustado, siendo el Ayuntamiento de Peñaranda uno de los pocos de la provincia en abrir expedientes sancionadores por esta cuestión”.
 
Por ello anuncia que “las instrucciones del Ayuntamiento son claras, actuar y multar de inmediato si son testigos de esta acción. Sabemos que son un porcentaje menor los que no cumplen que los que cumplen, pero deben saber que si son localizados por los agentes no quedaran impunes. Se trata de un deber ciudadano, de coste cero y muy sencillo de cumplir”.
 
La regulación de este tipo de comportamientos queda reflejada en la Ordenanza municipal de convivencia y protección de bienes e instalaciones públicas y privadas. Un documento que recoge claramente la obligación ciudadana en lo referente a la recogida de excrementos de animales de compañía y que, de no realizarse, acarrearan la apertura de un expediente sancionador y una multa económica de entre 101 y 500 euros que será indicada en el momento de la acción.