Jueves, 21 de junio de 2018

15 eMes

      Miedo, miseria y mentira. Son los tres pilares del régimen que pretenden para España una minoría de individuos de extravagante pelaje y no menos variopinta procedencia que irrumpieron en la política institucional gracias al impulso del denominado 15 M.

Y no eligieron mal la fecha porque, efectivamente, hay al menos quince emes que les van como anillo al dedo: Marxistas. Mentirosos. Manipuladores. Miserables. Mequetrefes. Malévolos. Mezquinos. Misántropos. Mugrientos. Maniqueos. Maduristas... Además de irracionales, sus acciones de protesta no son espontáneas, sino inducidas por organizaciones políticas interesadas en debilitar la civilización occidental. 

Les mola lo escandaloso y lo conflictivo. Murga. Manifestaciones. Manadas... Mierda, en definitiva. Y no es un apelativo insultante sino descriptivo: los subversivos radicales (antisistema y terroristas) son generalmente individuos que no han superado el estado mental infantil y consideran caca a quienes se les oponen.

En palabras del autor de El universo contestatario, André Stéphane, “si el inmaduro rehúye el complejo de Edipo, también es incapaz de entregarse a una relación de fuerzas sádico-anales constructivas y si fecaliza al otro, es porque, sicológicamente, éste deja de existir, es decir, que el sujeto está ya solo (con sus semejantes) en su universo narcisista”.