Lunes, 21 de mayo de 2018

Violación de menores ¿Por qué?

Si bien todos sabemos de manera aproximada de qué hablamos cuando oímos la palabra violación, entender algo más, es un paso necesario para encontrar formas de hacer que no se repita, conceptualizar el término violación es un paso útil para entender qué hace un violador y poder identificar su perfil psicológico.

Se entiende como violación a aquella agresión de índole sexual a través de la cual un individuo mantiene relaciones sexuales no consentidas con otro. Estas relaciones se llevan a cabo en oposición directa de la persona víctima de agresión, empleando para ello la coacción, la fuerza o elementos que nublen el juicio de la víctima, como las drogas. Si bien generalmente se piensa que la violación incluye penetración, esto no es necesariamente así. (C de P de España)

Además se considera violación el acto carnal con sujetos que no tienen suficiente comprensión o capacidad de juicio para valorar la situación (personas con deficiencias o problemas psíquicos que nublen su capacidad de juicio, menores de edad o incluso especies animales zoofilias) o que no se hallan en condiciones de dejar clara su posición negativa (personas dormidas, en coma o drogadas).

La mayor parte de violaciones son llevadas a cabo por varones, por lo general las víctimas suelen ser mujeres, personas con dificultades físicas o psíquicas o menores. Es además frecuente que el violador conozca a la víctima de antemano, no siendo extraño que pertenezca a la familia o al círculo cercano.

Las principales secuelas de la agresión sexual

Si la violación es vivida con violencia, es frecuente que la víctima presente evitación de situaciones y lugares que le recuerden al suceso, síntomas depresivos y disociativos y otros síntomas, siendo uno de los motivos más frecuentes el trastorno por estrés postraumático.

En muchos casos el abuso provoca que la persona atacada tenga miedo a denunciar, sea porque se resiste a aceptar lo que ha vivido, o bien porque considera que no va a ser comprendida o incluso que va a ser culpado de la situación.

Es por ello que es necesaria la concienciación a nivel social y el trabajo psicológico en relación a prevenir, detectar y tratar casos de violación u otras agresiones (afortunadamente cada vez más casos denuncian a sus agresores).

Preocupa que los protocolos de protección no funcionen correctamente. Los cuatro niños expulsados del centro de estudios en Jaén, tienen entre 12 y 14 años.¿Que se hace con ellos? "Tenemos una ausencia de educación sexual, una ausencia de control parental en los contenidos que acceden los niños, y una hipersexualización. Todo eso son factores que influyen en que cada vez veamos más casos de agresiones sexuales de menores a otros menores"

El concepto de la cosificación u objetivación de las mujeres surgió con el feminismo, por lo que lleva rondándonos desde los años 70. Sin embargo, pese a lo relativamente reciente del término, la cosificación de la mujer no es un fenómeno nuevo. Durante la Ilustración Francesa en los siglos XVII y XVIII se genero un intenso debate sobre la función de los pechos femeninos. En la obra de teatro de Alexandre Guillaume Mouslier de Moissy de 1771 “La Verdadera Madre”, el personaje principal femenino reprocha a su marido tratarla como un simple objeto de gratificación sexual: “¿Son tus sentidos tan burdos como para considerar estos pechos –respetables tesoros de la naturaleza – como simples adornos, destinados a ornamentar el pecho de las mujeres?”

Sin embargo, parece que es hoy en día cuando la cosificación de la mujer se ha vuelto más relevante, en una sociedad devorada por el consumismo, y donde las mujeres han pasado a convertirse una mercancía dedicada al disfrute del hombre. Esta forma de violencia simbólica, que resulta casi imperceptible, somete a las mujeres a través de la publicidad, las revistas, las series de televisión, las películas, los videojuegos, los videos musicales, las noticias, la televisión que muestra una NO realidad, etc.

¿Pero en qué consiste realmente la cosificación?

El acto de representar o tratar a una persona como a un objeto (una cosa no pensante que puede ser usada como uno desee). Y más concretamente, la cosificación sexual consiste en representar o tratar a una persona como un objeto sexual, ignorando sus cualidades, habilidades intelectuales y personales, reduciéndolas a meros instrumentos para el deleite sexual de la/as otras personas.

Nosotros formamos parte de la “sociedad”, nosotros debemos denunciar cuando vemos que “alguien” es tratado como UNA COSA, nosotros debemos controlar los WS, RRSS de nuestros menores, las entradas a internet, y siempre que vean en nosotros, sus padres, el espejo donde mirarse, si el espejo está fracturado ¿Dónde se va mirar una mente sin desarrollar? ¿Que programas de TV ven nuestros hijos? ¿, Qué valores se infunden?¿Hablamos de transcencia? o sencillamente,queremos proteger tanto a los hijos que...se frustan ante la mínima adversidad. Vacio existencial,  confunden lo real con lo mostrado en falsas realidades. Seguro que muchos hijos nunca han visto al abuelo/a con demencia,con pañal,con babas,¿Cuantos tanatorios visitan los jovenes hoy?,el miedo a la realidad no interesa mostrarla,todo ha de ser perfecto, y la vida es mujy diferente,no vivimos entre nubes de algodón No podemos olvidar que siendo menores los niños que han violado,asesinado o procreado necesitan ayuda urgente, hay dos tipos de víctimas, en primer lugar el agredido y en segundo lugar el agresor,  terapias  largas para superar el terrible momento que infringieron a la víctima, y buscar el motivo de la agresión.

 No traemos un manual de educación bajo el brazo cuando somos padres,, pero si sabemos desde el momento de la concepción que la responsabilidad es muy grande, menos tareas extraescolares, menos RRSS,  mayor presencia de los padres en el hogar y mucho dialógo con los hijos¡Tanto se necesita hablar! y veo silencios,ocultaciones,mentiras.Evitemos entre todos que sucesos tan tremendos se  repitan.