Jueves, 22 de febrero de 2018

Parece que también tenemos que macizar las huertas del río Tormes.

Foto de la Asociación de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio sobre el emplazamiento de la Residencia de Estudiantes  o Colegio Mayor. El edificio sobrepasaría las farolas de 12 metros que podemos ver.

Hace unos días me llamó la atención una nota de la Asociación de Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio sobre una Residencia Universitaria, que se vende como Colegio Mayor, detrás del centro de investigación agraria existente en el entorno de la Fundación Rodríguez Fabrés. Que Salamanca es una ciudad universitaria nadie lo discute, en realidad es nuestra principal actividad económica, y últimamente parece que las residencias para estudiantes están de moda.

Lo que entiendo menos es, como Colegio Mayor, su falta de relación con una Universidad salmantina, ¿eso quiere decir que abrirán otra en breve?. Supongo que los distritos universitarios ya no existen, pero no veo cómo una Universidad que nada tiene que ver con Salamanca pueda abrir aquí un Colegio Mayor, ¿es una nueva forma de enseñanza a distancia?. O ¿es que ahora se externalizan los estudiantes a otra ciudad distinta y alejada de los centros universitarios?. Suena a subterfugio, muy español eso sí, para salvar algún requisito legal retorciendo las normas y aprovecharse de un mercado que no es suyo, al más puro estilo del capitalismo salvaje especulativo tan en boga. El nombre de nuestra primigenia Universidad sigue atrayendo.

Enlazando con la asociación mencionada, de más que meritorio trabajo en pro de la comunidad, tampoco acabo de ver claro el lugar elegido. Y el tratamiento urbanístico que le da el Ayuntamiento. Las Vegas del rio Tormes han sido un tradicional lugar de huertas. Sí esas que servían para abastecer de productos vegetales frescos a la ciudad, que ahora son, sorprendentemente, más caros que los que vienen de las antípodas (¿qué también siguen siendo frescos?) y por eso desparecen, aparte del apetito inmobiliario de unos pocos, claro. Es zona inundable, al menos cuando el río se comporta como corresponde a nuestra área climática.

Pues permiten construir 15 metros de altura, justo en el borde del ámbito inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial, del área declarado Conjunto Histórico, y dentro del Plan de Gestión de la Ciudad Vieja. El promotor busca la mayor edificabilidad posible, como no podía ser menos, en un lugar que claramente afecta al entorno monumental. Pero las vistas y los entornos son algo que no se valoran, aparte de aparecer siempre la zanahoria de la inversión y los puestos de trabajo (como si nadie se ocupe de esto ahora) o se pone a la Casa Lis de disculpa. Bien es cierto que pocos dijeron nada sobre un edificio que no hace tantos años tapó los restos de la muralla en la entonces curva de Canalejas, a pesar de eso de Conjunto Histórico. Aparentemente en este caso no tapa nada directamente. Qué más da que las vegas u orillas de los ríos no sean precisamente el lugar más adecuado, que además formen parte de nuestro patrimonio paisajístico y que tengan un papel importante en nuestra pequeña historia. Si se está permitiendo urbanizar la huerta murciana o la Vega de Granada sin ningún rubor, qué más da un trocito en el caso de Salamanca.

Por cierto, recuerdo (ya lo he hecho alguna otra vez) que sí aparecieron problemas cuando la Universidad de Salamanca amplió su zona deportiva en Salas Bajas junto a la mismísima orilla del Tormes, que parece una actividad más adecuada que una residencia de 4 pisos, las exigencias de la Comisión de Patrimonio sobre unos vestuarios semienterrados y tapados por la vegetación, y sin posible incidencia visual respecto al Casco Histórico. Pues todo parece indicar que ahora, enfrente del Convento de San Esteban, no hay nada que decir. De verdad, ¿no hay otro sitio para construir esta residencia?, y ¿necesitamos más residencias para estudiantes?

Para saber más, mejor la Nota de la Asociación en Defensa del Patrimonio:

https://www.facebook.com/ACDPatrimonio/posts/1942240822770861