Jueves, 19 de julio de 2018

El jabalí salva una temporada de caza menor para olvidar

La sequía afectó sobremanera a la cría de especies como la perdiz, el conejo no levanta cabeza y la liebre dio la cara, aunque también le afectó la falta de agua

Este mes de febrero estará centrado en la caza del jabalí / CORRAL

La extrema sequía de este último año se ha dejado notar en el campo. La temporada de caza menor decía adiós el pasado 28 de enero con uno de los peores balances de su historia, si no el peor en cuanto a especies como la perdiz, reina del que es por antonomasia el apartado cinegético por excelencia, al menos en provincias como la salmantina.

La perdiz crio poco y mal, pequeños bandos a los que después se sumó la predación, jabalíes, zorros y rapaces, lo que diezmó aún más sus exiguas poblaciones en aquellas zonas en las que aún podemos encontrarnos con la pieza por excelencia de la caza menor.

En cuanto al conejo..., lo mismo de siempre, desaparecido en la mayor parte de los cotos y casi plaga en algunas parcelas de siembra, generalmente en zonas en las que no se caza, lo que le ha facilitado su recuperación a pesar de enfermedades como la hemorrágico vírica y la mixomatosis, principal causa de la desaparición de sus poblaciones, pues también se da el hecho de que en otros lugares –menos de siembra– el conejo no levanta cabeza a pesar de no cazarse y de incluso reforzar sus poblaciones. Demostrado está que la siembra ayuda tanto como la vacunación de ejemplares pertenecientes al medio.

La liebre ha vuelto a ser la pieza que más bolos ha evitado este año. Pasado el episodio de turalemia y el veneno en el campo, las rabonas crían bien y no parece que sufran en exceso el efecto de la depredación, aunque la sequía también aquí se ha notado.

En definitiva, esta recién concluida temporada 2017-2018 ha sido para olvidar salvo por una excepción: el jabalí, que ha sido más que nunca la solución en las jornadas de caza para muchos cazadores. Sin duda, los cochinos han salvado una temporada de menor para olvidar, aumentando así el número de aficionados que definitivamente han orientado sus jornadas de caza a la búsqueda de este omnívoro que parece superar cualquier adversidad o barrera, de valentía contrastada y que ya merodean en los alrededores de la capital y municipios del alfoz.

Últimos días para el jabalí

Con la llegada de febrero la actividad cinegética apunta el final de la temporada. En este mes el protagonista será el jabalí, que lo será aún más por celebrarse a lo largo de todo este mes los últimos ganchos y monterías antes de su cierre el día 25. Hasta ahora el jabalí ha dado la cara sin resentirse de una mayor presión venatoria y muchos cotos y fincas han reservado la caza de esta especie para el mes de febrero.

El creciente número de cazadores, muchos de ellos sin demasiada experiencia en cacerías colectivas obliga a extremar siempre las precauciones, pues cabe recordar que la utilización de munición metálica conlleva mayores riesgos debido a su alcance y potencia.

Por ello una de las cuestiones fundamentales, además de obligatoria, es portar una prenda de colores reflectantes como amarillo o naranja, gorras, brazaletes o, mejor, chalecos, estos últimos obligatorios en el caso de los perreros.