Viernes, 23 de febrero de 2018

1218-2018. 800 Años de la Universidad de Salamanca (II)

A pesar de que la Universidad de Salamanca sin autonomía financiera y académica vegetaba penosamente a lo largo del siglo XIX, su prestigio pasado seguía siendo importante en los países independientes de Hispanoamérica hasta el punto de que con ocasión de la celebración del  400 aniversario de la llegada de Colón al nuevo continente en 1492 se pidió por primera vez que la Universidad de Salamanca se convirtiera en una Universidad Internacional con proyección hacia América Latina.

De hecho, desde casi sus orígenes la Universidad de Salamanca ha sentido vocación de universalidad tanto hacia Europa como hacia América Latina. El primer tercio del siglo XX tiene como protagonista absoluto en la Universidad de Salamanca a D. Miguel de Unamuno, rector desde 1918 hasta 1936 con algunos periodos de ausencia casi obligada como durante la Dictadura del general Primo de Rivera, enemigo acérrimo de Don Miguel que consiguió la recuperación de manuscritos y otras obras junto con propiedades expropiadas por el Gobierno de Madrid.

La recuperación de la Universidad de Salamanca y la búsqueda de su expansión e internacionalización se produjo a partir de la promulgación de la Ley de Reforma Universitaria que democratizó las Universidades y les devolvió su autonomía académica. El crecimiento en número de alumnos y de titulaciones creció exponencialmente ya que pasamos de poco más de seis mil alumnos hacia 1977 a unos treinta mil en la actualidad.

Destaca la amplitud del número de estudiantes extranjeros favorecidos por el programa europeo Erasmus que pueblan las aulas, pero también el incremento de estudiantes de América Latina, singularmente Brasileños y Mexicanos y estudiantes procedentes de Japón y China, animados por la creación de Instituciones como el Centro de Estudios Brasileños o el Centro Cultural Hispano Japonés.

Todo eso hace que Salamanca sea hoy en día una ciudad más cosmopolita con gentes que hablan numerosas lenguas y costumbres bien diferentes a las nuestras, lo cual ha transformado la vieja y muy conservadora ciudad de Salamanca en una de las ciudades más vivas del interior de España.

Ciertamente, a pesar de la influencia social y económica de la Universidad de Salamanca en su entorno existe todavía una barrera entre la Salamanca universitaria y la Salamanca que no se relaciona con la Universidad y que la mira con una cierta hostilidad.

Para la Salamanca no universitaria lo único interesante es el gasto estudiantil en establecimientos de ocio además de los alojamientos particulares que se benefician de la estancia durante nueve meses de miles de jóvenes. Esta situación ha generado una subida notable de los alquileres de pisos y un crecimiento desproporcionado de bares en la ciudad. Para la Salamanca universitaria esa utilización genera bochornosos espectáculos públicos como la mercantil mal llamada Nochebuena Universitaria que tiene de todo menos de universitaria.

Una parte importante de los salmantinos  no entiende que el crecimiento y desarrollo de la Universidad de Salamanca no pasa por la cantidad de estudiantes y el gasto que generan, sino por la calidad y formación de sus estudiantes. Necesitamos una Universidad mucho mejor financiada de lo que está, con apoyo empresarial además de público, que se proyecte fuera de nuestras fronteras para atraer a los mejores estudiantes y a los mejores profesores. Una Universidad de calidad tanto en la Investigación, como en la Docencia y por supuesto con el apoyo decidido de la ciudad, sus políticos y sus ciudadanos.

La Universidad de Salamanca en contra de los agoreros que proclaman la decadencia de la Universidad mantiene un prestigio importante no solo en zonas geográficas como América Latina, sino también en ámbitos académicos donde el estudio del Español como lengua hablada por 600 millones de personas en el mundo mira hacia los trabajos que desde hace muchos años realizan profesores de nuestra Universidad.

No conviene olvidar que fue en 1929 cuando se crearon los Primeros Cursos de Español para Extranjeros y que los esfuerzos e investigaciones de los profesores de Filología española han convertido a Salamanca en puntera en todo el mundo en los estudios de Español.

Es evidente que Salamanca no puede competir en presupuestos y capacidad de investigación en el campo de las nuevas tecnologías frente a países como Estados Unidos, Japón o los grandes países europeos, pero si podemos ser un referente internacional en Humanidades y el estudio del Español, a fin de cuentas la Primera Gramática de Español fue obra de Antonio de Nebrija, profesor de la Universidad de Salamanca.

Salamanca celebra con entusiasmo los primeros 800 años de su Universidad y todos los salmantinos debemos estar orgullosos de su historia y de su magnífico futuro.