Viernes, 25 de mayo de 2018

“Los pilares de un sumiller son la pasión, la formación y la humildad”

Define el vino “como un vehículo de amistad” cuyo principal fin debe ser el de “hacer feliz a la gente adaptándose a las necesidad de cada plato”

Bienvenido Carrera en las instalaciones de La Tahona Delicatessen | Fotos: A. Merino

Bienvenido Carrera es salmantino, sumiller profesional y responsable de distribución de la Tahona Delicatessen, donde interactúa cada día con los clientes para trasmitirle su pasión por el vino al que define como “un producto que nace para ser disfrutado”.

¿Cómo define su trayectoria como sumiller?

He crecido en un negocio familiar por lo que siempre he tenido contacto de cara al público, aunque el salto a la especialización en el tema de vinos y productos gourmet me lo dio El Corte Inglés con una experiencia profesional allí de más de 5 años. Ese trabajo me abrió muchísimas puertas y me facilitó muchísimos contactos. Respecto a mi formación, he superado varios cursos de sumilleres profesionales en Valladolid y en Madrid, diferentes másteres y todo eso ha facilitado que llegue a ser semifinalista en tres ocasiones al mejor sumiller de España, formador en vinos y vinagres de Montilla-Moriles, miembro de la Asociación Salmantina de Sumilleres o miembros de la Unión de Sumilleres de España entre otras muchas cosas en las que he participado dentro de mis más de 11 años de experiencia. Interactúo en las diferentes redes sociales para consultas de cualquier tipo bajo el nombre @gastrosumiller.

¿Cuál es su papel en la actualidad en La Tahona Delicatessen?

Soy el responsable de los clientes, de la distribución de los vinos y los panes en Salamanca y provincia, además de la atención al público. Tengo la suerte de compartir con Narciso Hernández, gerente, la gran pasión por el vino. En La Tahona Delicatessen vendemos y distribuimos vinos y licores que nos gustan y nos emocionan como José Pariente, Agustí Torelló Mata, Pol Roger, Hacienda Monasterio, Rafael Palacios y un largo etcétera de grandes bodegas que llevan años confiando en nosotros para distribuirlos en exclusiva.

Tenemos gran cantidad de vinos procedentes de todas las denominaciones de origen de España y multitud de referencias de otros países (Francia, Alemania, Portugal, Italia...). Asesoramos, confeccionamos y mantenemos cartas de vinos.

Los amantes de los licores también tienen su rincón en La Tahona Delicatessen. Ofrecemos una extraordinaria selección de brandy, aguardiente, coñac, ron, armagnac, calvados, whisky, etc.

¿Cómo ha evolucionado la sumillería española en los últimos años?

Muchísimo. La sumillería a nivel nacional está en un momento dorado, muy en auge. En esto han influido mucho dos nombres propios de sumilleres que para mí son referentes: Custodio Zamarra con más de 40 años de profesión que siempre es un espejo donde mirarse y Guillermo Cruz que con su dedicación ha logrado revolucionar el sector.

¿Y a nivel local?

Aquí en Salamanca hay restaurantes extraordinarios que apuestan por una buena carta de vinos. Actualmente tanto en la capital como en la provincia se están sentando las bases en este sentido pero aún queda mucho por hacer.

¿Qué significado tiene para usted un buen vino?

Un vino es sinónimo de un momento de compartir, beber un vino solo no tiene sentido. Nace para ser disfrutado. Se puede definir también como un vehículo de amistad, siempre adaptado a cada situación. Una comida puede necesitar un vino de 15 euros y a lo mejor otra necesita uno de 100, por eso es importante tener un poco de psicología en nuestro papel de sumiller.

¿Tienen calidad los vinos de Salamanca?

Mucha, yo siempre que salgo llevo una botella salamantina. Mi debilidad son los vinos DO Sierra de Salamanca, concretamente mi ojito derecho es la Bodega Cámbrico.