Domingo, 17 de diciembre de 2017

Días en Clermont-Ferrand

Los pasados 16 y 17 de noviembre, se nos invitó, por parte de la francesa Universidad de Clermont Auvergne, con sede en Clermont-Ferrand, a una jornada de estudios que, con el título de “La poesía visual ¿es siempre experimental?”, se desarrolló en ambas jornadas.

Sus responsables eran las profesoras hispanistas Bénédicte Mathios y Lucie Lavergne, así como el lusista Daniel Rodrigues, dentro del proyecto o programa CELIS (“Centre de Recherches sur les Littératures et la Sociopoétique”, dirigido por el profesor lusista Saulo Neiva) de dicha universidad.

Diversos especialistas, profesores, profesoras e investigadores, trataron sobre las poesías visuales de Portugal (particularmente, sobre la poeta Ana Hatherly), Rusia, Alemania (sobre Franz Mon), Italia y nosotros, en la tarde del primer día, dimos una somera visión sobre determinados aspectos de la poesía visual en el siglo XX, con algunos ejemplos españoles.

Como clausura de la jornada, las profesoras hispanistas y el profesor lusista, en una intervención conjunta vibrante, abordaron una visión, siguiendo el hilo del abecedario, general y amplia sobre la visualidad en la poesía.

En el atardecer del primer día, en la “Bibliothèque Letres, Langues et Sciences Humaines”, en el bulevar Fafayette, se realizó una lectura poética de cuatro poemas de Ana Hatherly y tres nuestros, en sus lenguas originales y traducidos al francés, tras haber inaugurado una exposición (“ExPoEx”) en dos salas de la misma biblioteca, de poesía visual portuguesa y española (con obras de Alfonso López Gradolí, Pablo del Barco, Julián Alonso, Ibírico, un abecedario completo nuestro y cuadernos y fichas en los que dibujamos y creamos, Julia Otxoa y Gustavo Vega), más libros de esas colecciones que hemos co-dirigido en la Universidad de León (“Plástica & Palabra”) y que seguimos co-digiriendo (“Caligramas”).

Esto, en síntesis, es una crónica esquemática de tal jornada, muy bien planteada y desarrollada del mismo modo. Como una muestra más, de todas las que percibimos, de esa atención de los franceses hacia la historia, cultura y literatura de nuestro país.

Clermont-Ferrand, ubicada en un espacio rodeado por no pocos volcanes apagados y sin actividad, es la capital de la Auvernia y tiene en el Puy de Dôme, omnipresente y omni-visible, su cima tutelar, en la que los antiguos erigieron un templo en honor de Mercurio. Las agujas de su catedral de la Asunción se elevan de un modo desusado, con sus flechas góticas, tan hermosas y tan características de las catedrales francesas; y, más recogida, pero igualmente hermosa y más antigua, por románica, es su basílica –jacobea, como tantas huellas en Clermont-Ferrand y en toda Francia– de Nôtre Dame du Port (Nuestra Señora del Puerto), declarada por la UNESCO patrimonio de la humanidad.Es la cuna Clermont-Ferrand nada menos que de Blas Pascal, ese filósofo y científico moderno, que nos veía como una caña pensante, y al que tanto admira nuestro no menos admirable José Jiménez Lozano.

Días en Clermont-Ferrand, para celebrar la poesía, para celebrar, a través de diversos análisis, en el marco universitario, algunas de las manifestaciones más significativas de la poesía visual europea contemporánea; pero sobre todo para celebrar esa vinculación de dos países vecinos y hermanos, con tantas raíces comunes, como son Francia y España.