Domingo, 17 de diciembre de 2017

Equipo ROCA, la lucha contra los robos en el campo da sus frutos

Destacan los avances conseguidos desde su puesta en marcha, hace cuatro años, con un trabajo que es “de investigación, no sancionador”

Los agentes comprueban en una empresa de Recuperaciones la documentación de los materiales recibidos. Fotos: Alberto Martín

Encontrarnos con una patrulla de la Guardia Civil en la carretera es algo cotidiano. Es una de las imágenes habituales de este cuerpo, vigilar el tráfico, pero se trata de una más de las múltiples misiones que cada día cumplen los agentes. Porque, con más de 80.000 profesionales en España, de los que más de 780 pertenecen a la Comandancia de Salamanca, no solo pone multas por exceso de velocidad.  También protege a los ciudadanos, investiga delitos, asegura el cumplimiento de las leyes, atiende y auxilia, controla fronteras, protege la naturaleza o rescata y ayuda en la montaña las 24 horas del día, a lo largo de todo el año, en 360 de los 362 municipios de la provincia.

Con diferentes especialidades como Tráfico, Policía Judicial, equipo ROCA, Información, Seprona o Intervención de Armas, entre otras, ¿cómo es un día de trabajo de los agentes? SALAMANCArtv AL DÍA comprueba cómo es su jornada en diferentes puntos de la ciudad y la provincia.

A primera hora de la mañana, los agentes realizan labores de control del transporte escolar a las puertas de un instituto de Secundaria, ponen en marcha un control de velocidad, especialistas del equipo ROCA realizan labores de control y agentes del Seprona analizan el agua del Tormes a su paso por la ciudad y comprueban la correcta documentación de perros. En definitiva, velar por el cumplimiento de las leyes y garantizar la seguridad de los ciudadanos desde diferentes ámbitos.

Comprobando la documentación en una empresa de reciclaje

Desde el cuartel de Macotera, que data del año 19191, los agentes del equipo ROCA -especializado en la lucha contra los delitos en explotaciones agrícolas y ganaderas- comienzan su trabajo rutinario en una empresa de Peñaranda, Recuperaciones García Moreno, en el polígono El Inestal. Se trata de un negocio de gestión de residuos y reciclaje, en marcha desde 1940, con la tercera generación al frente.  Allí, los agentes comprueban la documentación, como los partes de entrada de chatarra, cobre, hierro, acero, y las facturas, para verificar que el origen de la chatarra es legal y no procede del robo en explotaciones. “Las empresas de reciclaje que están dentro de la legalidad son las más interesadas en luchar contra las piratas, porque son las más perjudicadas”, afirma un integrante del equipo ROCA, que destaca la colaboración “plena” que presta esta empresa.  

Y es que son las chatarrerías el destino final de los robos producidos y un punto de partida importante para que los agentes de la Guardia Civil comprueben e investiguen el origen del delito que, en no pocas ocasiones, está en otras provincias. “El problema son las chatarrerías que aparecen y desaparecen”, porque son las que aceptan el material robado en el campo que, en ocasiones, pasa por varios intermediarios para dificultar la labor de investigación y conocer su procedencia.

La empresa García Moreno trabaja mensualmente una media de 1.000 toneladas de todo tipo de materiales que empaqueta, compacta y corta para facilitar su transporte hasta las empresas fundidoras. Un proceso que requiere una importante inversión económica en maquinaria, como la nueva prensa cizalla.  “Para nosotros, las empresas pirata son competencia desleal, nos perjudican porque tenemos controles, inspecciones…a nosotros nos beneficia el control de ROCA”, asegura el empresario José García.

El equipo ROCA incide en que su trabajo “no es sancionador, es de investigación” y destaca los avances conseguidos desde la puesta en marcha, en 2013, de este servicio especializado de la Guardia Civil. Detenciones, aprehensiones, investigaciones, inspecciones e infracciones administrativas forman parte del trabajo cotidiano del equipo.  

Una iniciativa “que al principio costó” al contar con las reticencias de agricultores y ganaderos. Una desconfianza inicial que con el paso del tiempo ha desembocado en una completa colaboración, que se traduce en el importante descenso de delitos tras su puesta en marcha. El robo de cobre bajó durante el primer año y medio un 71%, con un descenso significativo también de infracciones y delitos.

Fotos: Alberto Martín