Domingo, 17 de diciembre de 2017

Francisco viaja a Asia pasando por África

“Armonía, Amor y Paz”

El Papa Francisco es el pastor universal de todo el mundo. Su preocupación abarca a todos los pueblos, pero tiene especialmente en cuenta a aquellos que pueden tener alguna necesidad especial de reconciliación, de superación de diferencias, o de encontrar la puesta en práctica de los derechos humanos. Recientemente intervino en la consolidación del acuerdo entre el gobierno y las FARC en Colombia.

El jueves 23 de noviembre el Papa presidió en la basílica de San Pedro una vigilia de oración por la paz en Sudán del Sur y en la República Democrática del Congo. Francisco sigue con preocupación los acontecimientos en ambos países.

En Sudán del Sur, el Estado más joven del mundo, no ha dejado de desarrollarse una cruenta guerra casi desde el momento de su nacimiento en 2011. Se separó de su vecino del norte queriendo encontrar la paz tras décadas de guerra y, por el contrario, se vio envuelto en un conflicto civil entre los seguidores del presidente y los del exvicepresidente, donde las víctimas, como siempre, son los civiles. Se cree que hay 3 millones de refugiados de Sudán del Sur malviviendo en Uganda. Caritas califica esta crisis como una de las peores del mundo.

El Papa Francisco quiso viajar al país junto al primado anglicano Justin Welby, pero era demasiado peligroso. El Papa, sin embargo, no olvida los padecimientos de este pueblo. Y hasta les ha ayudado con aportaciones monetarias notables.

La República Democrática del Congo es un país afectado por la violencia iniciada con la guerra en 1996 y la explotación desenfrenada e incontrolada de sus recursos naturales, que está dando lugar a todo tipo de violaciones de los derechos humanos.

En estos días, el Papa Francisco se encuentra viajando a dos países asiáticos, Myanmar y Bangladesh. Bergoglio, siendo joven jesuita, quiso ser misionero en Asia, el continente más poblado de la tierra, pero sus superiores no lo vieron conveniente en razón de su salud. Ahora el Papa sigue dando prioridad a este continente de vitalidad emergente y de desarrollo continuo. Es ya el cuarto viaje que realiza a este continente.

Bangladesh es un país de mayoría musulmana, mientras que en la antigua Birmania, hoy Myanmar, la mayoría son budistas y los cristianos son un porcentaje muy pequeño de la población (4% en Myanmar y 0,3% en Bangladesh).

El lema del viaje a Bangladesh es “Armonía y Paz”, mientras que el de Birmania es “Amor y Paz”.

El Papa visita primero la capital birmana, Rangún, y la ciudad de Nay Pyi Taw. Después se trasladará a la capital de Bangladesh, Dacca.

Francisco viaja en un momento crítico en la región, ya que se teme que el gobierno de Myanmar esté llevando a cabo una limpieza étnica contra la minoría musulmana rohingya. Medio millón de personas pertenecientes a esta etnia han huido a Bangladesh como consecuencia de la persecución a la que están siendo sometidas por parte de las autoridades birmanas, que las consideran inmigrantes ilegales de Bangladesh en Myanmar. El Papa ha denunciado en varias ocasiones esta brutal represión que la propia ONU ha calificado como una “operación de limpieza”.

El éxodo de estos refugiados es particularmente trágico porque se estima que del medio millón de personas que han huido, más de la mitad son niños. El Papa se ha referido a la necesidad de la defensa de los derechos humanos de las minorías, pero no ha podido citar explícitamente, por recomendación de los expertos, a la etnia de los rohingyas, a algunos de los cuales le hubiera gustado visitar en sus campamentos, pero no le ha sido permitido.

Ha sido significativo el encuentro del Papa con el Consejo Supremo “Shanga” de los monjes budistas. Y también la misa celebrada con los jóvenes en la catedral de Santa María. A la llegada, el Papa se entrevistó primero con el jefe del ejército birmano, hombre del poder y responsable de la limpieza étnica, y luego se encontró con la líder de facto del Gobierno de Myanmar y premio Nobel de la Paz en 1981, Aung San Suu Kyi.

En Bangladesh el Papa ha comenzado su viaje con una visita al memorial de los mártires nacionales en Savar, donde se recuerda a los que dieron su vida durante la guerra de la independencia de Bangladesh en 1971. Y luego se ha acercado al memorial del padre de la nación, donde firmó en el libro de honor. No faltará aquí tampoco un encuentro interreligioso y ecuménico por la paz. Y también visitará la casa de la madre Teresa de Calcuta. También realizará un encuentro con jóvenes en el Notre Dame College de Dacca. Y a continuación retornará a Roma.

Según fuentes fidedignas, la mayor parte de los discursos del Papa habrán tenido como eje “las minorías y el nacionalismo”.

Será interesante oír la rueda de prensa que el Papa suele dar en los aviones a la vuelta de los distintos viajes al exterior. E igualmente la primera audiencia pública después del viaje, en la que suele hacer un resumen con sus impresiones del viaje.