Viernes, 15 de diciembre de 2017

Cartas de los lectores

La difícil transición

Aparte de la contribución del pueblo español, cuatro fueron los hombres que destacaron en la dificilísima Transición: Juan Carlos I que tenía la fuerza del Ejercito que le dejo Franco bien atado: el Cardenal Tarancón, que tenía la fuerza de la Iglesia y además odiaba a Franco: Marcelino Camacho, que tenía la fuerza obrera y un sindicato de clase: Adolfo Suarez, que supo coordinar a todos, a los que estaban y a los que venían, algunos en comparsa de distintas ideologías. Y entre todos consiguieron construir aquello que parecía imposible.

La Transición, era como un jarrón frágil de cristal. Durante cuarenta años se ha mantenido sin problemas serios, nada más que con algún polvo de plumero. Ha sido ejemplo para todos los pueblos que aspiraban a una libertad sin mordazas. Pero ha tenido que aparecer un cobarde de tercera división, un mequetrefe, un payaso de circo aldeano para que se interrumpa lo que una generación generosa había conseguido. No se puede crear lo que no entiendes como funciona. Ni pedir respeto cuando tú te humillas sin piedad.

Este montaraz de la fregona, ha hecho una raya al jarrón, haciendo añicos la imagen de España, ha provocado un daño de muy difícil solución. Los desmanes de este individuo y sus compinches han deteriorado parte de la trasparencia de la democracia española.

Aunque los autores de este daño permanezcan muchos años en la cárcel, no pagaran el daño causado a España y los españoles. ¡Por ejemplo a mí! Este sujetó resulto además de cobarde, capaz de dejar en la estacada a los suyos con tal de librarse de la cárcel. ¡Pero el jarrón se va a restaurar! Y este y su pandilla no se libraran del penal.

Menos mal que el prófugo de la fregona parece que tiene salud, después de esas comilonas que se pega, gratis total, convidado por los políticos flamencos de extrema derecha belgas y encima se buscan jueces simpatizantes del separatismo. La justicia en Bélgica esta como la política, dividida en dos mitades, la flamenca y la valona que se odian. Bélgica es un estado fallido, pero obligados a vivir juntos porque separados no serían nada.

Esperemos que no necesite ingreso hospitalario alguno, por eso, antes de devolverlo por una agencia de transporte aportes debidos, la Justicia belga ha preguntado a España por las cárceles donde puede y debe descargar la agencia de transportes a este pájaro y su cuadrilla. Menos mal que no será en un hospital catalán, porque si le descargan en uno que conozco “por motivos familiares” en una ciudad que tiene el segundo puerto mercante de Barcelona, ya se puede preparar, si entra pachucho en poco tiempo  puede salir con los pies por delante, “vamos tercermundista”. Las cárceles españolas son sobresalientes, algunas como la de Estremera dicen que es una cárcel de cinco estrellas, como el Palace con barrotes. La celda tiene parte de un hotel de NH y parte de una habitación de uno de Meliá. Hay una discriminación positiva con los hospitales. Por ejemplo, como ver la televisión, si estas ingresado en un hospital tienes que pagar por ver la televisión; en cambio en las cárceles el Estado te invita a “sálvame” y a partidos de futbol, gratis total.

Por eso es mejor que este cobarde de la mocha en la cabeza tenga salud y no necesite de hospital tras su transporte a nuestra España querida, que no es otra que este cobarde odia. Esperemos que viva muchos años en esas cárceles tan confortables del Estado Español…