Viernes, 15 de diciembre de 2017

Cartas de los lectores

Uno que reza

Por lo visto el ex vicepresidente catalán Oriol Junqueras ha enviado desde la cárcel una carta al periódico londinense The Time periódico que está analizando el desafió separatista catalán, pero este diario en esto  no da una, ni a derechas ni al revés. Es como una víctima miope que lo lleva a creerse que la causa de los sediciosos fuese como una novela de ternura y llanto. Parece que no quieren reconocer la legalidad española como si fuésemos una Venezuela de Maduro. Algo quieren tener de desahogo de las propias frustraciones inglesas. El Brexit ha resultado un disparate y los ingleses se desfogan de su error. Realmente ni saben a dónde quieren ir.

En su carta al periódico inglés, el ex presidente izquierdista catalán y ex responsable de la pasta, cuenta como pasa sus días carcelarios, Junqueras dedica el tiempo a “reflexionar y rezar” y recalca su fe católica. Bien por todos esos rezos, pues tiene mucho en que pensar y bastante por lo que pedir perdón. Puede reflexionar por ejemplo, sobre cómo se puede combinar el catolicismo. La fe de Jesús. Que predico la paternidad sin reservas, y este practica un credo político que desprecia a sus compatriotas. Sin tener tanta fe como Oriol, veo desde lejos un fragante caso de soberbia y falsedad, el séptimo de los pecados capitales, según me enseño en mis lejanos días de catecismo un soberbio cura de vocación.

También puede reflexionar el inquilino de Estremera sobre si se puede ser católico y competir en mentiras encadenadas, prometió a los catalanes que su trola republicana seria Dinamarca, pero hasta el bálsamo del 155 aquello ya era Albania. Con un rostro de hormigón armado desmintió la fuga de empresas empezando por las dos estrellas financieras catalanas la Caixa y el Sabadell. Oriol reza. Hace bien. Le queda larga penitencia hasta que un día le puedan perdonar el daño que ha causado. La fe de Cristo lo perdona todo. Desde el Papa hasta algún obispo catalán “cuatro” con sus correspondientes curillas, le pueden dar el perdón. Ha roto familias, ha despreciado a los discrepantes, ha pisoteado la legalidad de todos los españoles. En este mundo real el que la hace la paga, por mucho que se ponga a rezar. Muchos días de penitencia, hermano Oriol…