Domingo, 17 de diciembre de 2017

¡Simplemente sucedió así!

Es fácil heredar la pasión por crear, el simple hecho de jugar con tu madre desde niño dibujando juntos… ya es un aprendizaje lúdico. Y es que cuando vienes de una familia tan artística el resto sale solo. Hoy os quiero hablar de mi primo Juan Mateos, que ya desde muy temprana edad, con tan solo cuatro añitos, sus padres le apuntaron a la Escuela Nacional de la Valldan, situada en un pueblo de Barcelona. Dicen que el artista no elige si no que es la vocación la que le elige a él, y desde ese mismo momento con el alma de artista, comienza su modo de vivir y el cómo sentir la vida. Juan ve las mismas cosas que los demás, pero con otros ojos. 

Pasan siete años estudiando en la escuela, hasta que su familia se traslada a Barcelona, donde prosigue sus clases de dibujo con el Maestro Fernando Esquerro, discípulo de Vázquez Díaz. Ya a sus diecinueve años se dedica plenamente a la pintura. Empieza vendiendo sus primeras obras a un marchante de arte D. Carlos Taché. A sus veintidós años comienza a trabajar con el escultor Jaime Cabells, conocido como uno de los más importantes del estilo surrealista en la década de los ’70.

La trayectoria de Juan nunca deja de transformarse, comienza con estilos realistas con influencia del Pop Art de los años 60-70. Su temática es de carácter literario con cierto dramatismo, que refleja la soledad de las personas en una sociedad de consumo. Siempre ha sido consciente del poder que existe en los colores y las formas, como se pueden apreciar también en sus paisajes, vistas panorámicas de pueblos y ciudades. 

Pasito a pasito pero con pisadas sólidas, Juan ha participado en los cinco continentes con más de treinta exposiciones. Su obra se ha publicado en más de una decena de libros, comentado en diferentes revistas especializadas y periódicos tanto locales como de ámbito nacional, y ha intervenido en varias emisoras de radio y entrevistas de televisión, principalmente de Barcelona. Fundador del Grupo Círculo de Amigos integrado por artistas de varios países, pertenece a la Asociación de Pintores y Escultores Españoles, a la Real Asociación de Amigos del Museo Reina Sofía y a Médicos sin fronteras entre otras.

Como anécdota, contaros que en 1994 organizó una exposición, en la que batió un record histórico con más de 4.000 vistas en tan solo catorce días. Si le preguntamos a Juan si él quería haber sido artista, seguramente nos dirá: “¡Simplemente sucedió así! El resto vino solo, vivir una vida llena de placer, nuevos desafíos y hacer lo que realmente me gusta”. 

Así va caminando Juan en el universo de la pintura, con inspiración y con el alma, porque hay que hacerlo a través de algo que se sienta, vea o se viva.