Domingo, 19 de noviembre de 2017

Intuiciones futbolísticas...

En todas las actividades mundanas, se toma partido acerca de las cuestiones bien realizadas, o no. Por supuesto, nunca se sabe todo de una cosa, pero sí que se tiene opinión; aunque lo más sencillo es expresar tus gustos más elementales: ¡Me gusta!; o “¡No me gusta! De tener que explicarlo, todo se empezaría a complicar… En el fútbol, la mayoría de las opiniones son muy determinantes sin llegar a dominar conceptos fundamentales. Por mi cuenta y riesgo, voy a reseñar unas cuantas apreciaciones personales que no dejan de ser intuiciones particulares, aunque les puedo asegurar que tengo mis razones y explicarlo en detalle me ocuparía demasiado tiempo y espacio.

“Nunca me gustaron en mi equipo los centrales zurdos…”; “Me sorprende ver a los entrenadores de fútbol entrenando con gafas de sol”; “Me ponen de mal humor los periodistas cuando dicen de los futbolistas que son “extraterrestres”, o algo parecido…”; “Me ponen nervioso los entrenadores que gesticulan y todo lo ordenan a sus jugadores como si fueran infantiles sin criterio…”; “Me pongo a la defensiva ante el comentario periodístico: “Menganito se echó el equipo a las espaldas”; “Rechazo las opiniones de los entrenadores que, cuando pierden, aluden al bajo presupuesto…”; “No soporto que se pretenda justificar un mal pase a la portería contraria: “Es que no había nadie al remate”; y así sucesivamente. Por ejemplo, en este último caso, podríamos preguntarnos, ¿si no había nadie en zonas de remate, por qué centró entonces…? Pero esta lógica es complicada mantenerla en el fútbol.

Podemos ampliar algunas otras intuiciones: “Me alejo del grupo de padres que chillan a sus hijos dándoles tácticas a borbotones, incluso queriendo suplantar al entrenador…”; “Tengo fobias con los que aseguran que su equipo juega al “Tiki-taka”; “Me cuesta asimilar que los porteros jueguen todo el partido debajo del larguero; o que siempre despejen la pelota sin intentar blocarla…”; “Me molestan las celebraciones exageradas de un equipo al marcar gol”; “Me cabreo cuando un comentarista de un partido se admira tanto: “¡Era una jugada ensayada!”; “Creo que el fútbol se acabaría en el momento que nadie se equivocara, ni árbitros, ni entrenadores, ni jugadores”: “Me resulta muy atractivo el número 9 de todos los equipos…” Ya digo son intuiciones, amasadas durante mucho tiempo viendo partidos, percibiendo que hay un buen fútbol o un fútbol menos bueno pero mentalmente alejado del discriminante criterio de “buenos” y “malos”.

Salamanca, 31.octubre.2017.