Viernes, 15 de diciembre de 2017

El sentido de la vida.

Esta semana me han invitado a dos “dejarse preguntar”, uno en la Milani y otro en el colegio Calasanz, uno para FPB y otro para primero de bachillerato.

Esta actividad proviene desde Sócrates, la mayeútica, parir verdades, y de la ironía para desenmascarar al invitado. Una vez que me presento en cinco minutos los chicos preguntan sobre la actividad profesional, la familia, los sueños, los ideales, etc.

Te plantean hablar de tu vida, en mi caso repasada rápida y reciente ante la cercana experiencia de muerte. Cómo superar la enfermedad gracias a los médicos y cómo renovar el propósito de tu vida, con la utilidad y los sentimientos hacia tus hijas, familia y amigos.

También hablé de lo que yo bautizo como la participación en la revolución de la casa – escuela Santiago Uno. Cómo se ha encontrado un proyecto en el que se integran jóvenes rechazados de otros sitios y cómo se motivan para aprender.

Pero aunque parece que el plan es bueno con formación profesional, animación de ocio y tiempo libre, asambleas, viajes, cooperación en Marruecos, etc. Aún así y con capacidad de los educadores para quererlos, aún así algunos no encuentran la paz que necesitan en su interior.

Por ellos y por mí me planteo: “ The Meaning of Life”, “C´est le sens de la vie” que decían los Monty Python. Para que la vida no sea meramente utilitaria y sólo valga el sueldo, el huerto que plantamos o las medicinas que distribuimos. Que no sea el poder que idolatraba Nietsche, ni el placer al que la hipotecaba Freud, ser eudaimonistas en busca de la felicidad.

A mí siempre me ha servido estar ocupado en problemas ajenos y no preocuparme por mí mismo. Pero es verdad que una enfermedad por ejemplo puede trastocar un poco estos pensamientos. Soy de los que pienso que el secreto de la felicidad, no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer siempre lo que se hace. Es fácil citar frases bonitas propias o de otro, sin embargo lo que cuenta es que ilusionen y motiven a tus hijas o a tus alumnos.

Tenemos claro que no todos los educadores o los padres influyen igual de positivo, ni igual de intenso. Para mí una gran aliada es ser capaz de ver los positivo y la belleza de quien tienes enfrente muchas veces incluso cuando no lo ve él mismo.

En las religiones principales se habla de adorar a Dios, de serle fiel. Yo me considero creyente y que la Fe me salva, pero me intimida hablar en nombre de un Dios, no por ser cobarde, yo creo que por humildad y por miedo a frivolizar.

Sigo buscando esa ganzúa que pueda ayudar a los que me rodean y a mí mismo a vivir la vida de forma más solidaria y compartida como decía John Lennon en su canción de “Imagine”, imagine all the people , sharing all the world.