Domingo, 22 de octubre de 2017

¡Las leyes son iguales para todos!

Literalmente, cuando escucho o veo las noticias sobre el conflicto catalán, se me saltan las lágrimas, no parafraseó a Nadal, es la triste realidad. Nunca pensé en plasmar esto sobre una hoja en blanco o sobre esta base de word, ni en mis peores sueños podía soñar con esta pesadilla a la que nos han llevado un grupo de ineptos elevados al infinito, y no hablo solo de los independentistas.

Vaya detrito de profesionales de la comunicación que solo venden “la violencia de los cuerpos del estado” ¡que mendaces e ingratos!. No he visto ni una línea, ni una imagen ( y hay a patadas) donde se ve la violencia, la bajeza y podredumbre que tuvieron que soportar los Guardias Civiles y la Policía Nacional, que no nos olvidemos acatan órdenes y están dentro de la ley, todo lo contrario a lo que hacen los tan “admirados demócratas “.

Dejemos de culpar a quien una y otra vez entrega su vida para salvar la nuestra, y pongamos contra las cuerdas a todos aquellos que han alimentado el odio durante tantos y tantos años, a los que consintieron una y otra vez prebendas para evitar alzamientos, a los que por un puñado de votos cambiaban la veleta de dirección, a los que sin el menor miramiento cambiaba la dicción de la historia y más aún al que permitió que se hiciera ese cambio.

¿Cómo es posible que seamos tan ciegos que nos olvidemos lo que presidentes pretéritos, hicieron con nuestros  bienes materiales y morales, cómo es posible que nos engañen y manipulen a su antojo generando una división para otra vez pescar en rio revuelto?

 

Y lo siento señor Rajoy, mi presidente me tiene que defender de la ignominia donde me han metido, me tendrán que dar una independencia personal y a la carta, exculparme de cualquier mínimo delito que pudiera cometer, quitarme las multas de tráfico, no hacer mis pagos “hiperpuntuales” a la hacienda pública, etc, etc o aplicar el artículo 155 de una santa vez, a estos delincuentes de la urna llena y que son tan golpistas como en su día lo fueron los que entraron en el congreso…y después hablar, conversar e incluso llegar a unos acuerdos, pero siempre con la premisa que a los hijos se le escucha, pero somos los padres los que decidimos ¡nos lo ganamos con nuestro trabajo y dedicación a ellos! Y en esta casa la sobreprotección del infante ha sido enfermiza.

Ya basta que se le rían las gracias al que empuña un arma ilegal, al que se salta la ley y se haga caso omiso a los que siempre sacan el terruño adelante, a los que emigran para retejar las casas ajenas, a los que Guernica solo le recuerda agujeros en las paredes.

Ya basta de sinvergüenzas  de uno y otro lado que han destruido la paz ganada con sudor, lágrimas, sangre y sufrimiento durante tantos y tantos años.

¿Cómo es posible que nos hayamos olvidado de la masacre, por similitud, de los Balcanes? ¿Se olvidaron ya cuál fue el origen, o nunca tuvieron el interés de saberlo ?

¿Cómo es posible que alguien pueda apoyar un asalto a la ley y a la vez se llame demócrata?

Hemos llegado a un punto de inflexión dónde la bandera de España ha de ondear uniéndonos a todos sin hacer exclusión de derechas, izquierdas o lateralidad confundida, dónde el idioma nacional que esté presente en cada centro dónde se ingrese un solo céntimo de los impuestos del estado ha de ser el Castellano sin dejar de lado su lengua autónoma, pero si relegándola dónde por importancia comparada ha de estar.

Ya basta de pedir permiso para entrar en nuestra propia casa. Ya basta de consentimientos estúpidos que nos han llevado a esta pataleta con destrucción de parte del edificio.

Y a ustedes señores políticos de cualquiera de los signos : Dejen de manipular a la sociedad, dejen de aprovechar y alentar los conflictos por un puto voto, dejen de tender cortinas para no ver la certeza de sus tristes realidades, dejen de extender su infección personal para lograr esta pandemia nacional, dejen de utilizar a los niños como armas arrojadizas engañándolos con conceptos erróneos y partidistas, dejen de vulnerar una y otra vez la educación, es la base para la formación de un gran País, dejen de aliarse dependiendo de sus interés personales y no colectivos ni sociales, DEJEN DE SER POLITICOS Y COMPORTENSE COMO PERSONAS.

Pónganse una máxima por bandera: nunca hacer a los demás lo que no me gustaría que me hicieran a mí.