Domingo, 19 de noviembre de 2017
Las Villas al día

Punto final a cinco días de las fiestas de los novillos

CANTALAPIEDRA | Alta participación en todos los actos, especialmente durante el domingo
Los encierros urbanos, uno de los principales atractivos de las fiestas | Fotos: Jorge Holguera

Las fiestas de los novillos o Ferias y Fiestas de Septiembre de Cantalapiedra concluyeron ayer. El punto final lo puso el chupinazo fin de fiesta que estuvo precedido de la retirada de estandartes del balcón del edificio del Ayuntamiento en obras, por parte de los peñistas y de una cena en el Salón Pósito. El banquete dejó una de las escasas notas negativas de estos días cargados de alegría y alicientes positivos, en atención a las disculpas de la alcaldesa.

El convite parece que no fue suficiente para las numerosas personas que quisieron disfrutarlo después de una divertida capea popular en la plaza de toros, amenizada por el grupo dulzainero La Pipa. Aunque las fiestas han sido largas y abundantes en actos, la participación ha sido significativa y abundante, sobre todo el domingo. Personas llegadas de diferentes localidades disfrutaron del encierro campero a caballo, y mucha más gente llenó las calles del recorrido del encierro a partir de las doce del mediodía para ver correr las reses soltadas por los Hermanos Celador Zurdo por última vez en este año.

La jornada dominical, como es habitual, comenzó con el alegre despertar de la diana floreada, en esta ocasión a cargo del grupo de dulzainas La Pipa, que iba acompañado de muchas personas que no habían dormido. En este divertido recorrido y en la mayoría de los festejos destacó la presencia de las peñas, que aportaron su llamativo colorido. Los bares fueron lugares muy frecuentados. Ahora toca hacer balance y volver a la rutina. En Cantalapiedra comienza un nuevo curso, un nuevo ciclo en el que, al comienzo, destacará la triste ausencia de quienes estos días han llenado de vida las calles de la muy buena villa.